
A comienzos del pasado mes de noviembre, el malagueño publicó uno de los discos más especiales de su catálogo, ‘KM0‘, que de cierta manera ha significado un punto de inflexión para él. Y es que llega en un momento de cambios para él, tras meses de introspección: «Volver a empezar ahora tiene más sentido que nunca. Mi vida en este último año ha sido muy revoltosa, por lo que ha pasado en mi casa y mi familia. Así que me apetecía tirarme a la piscina, y dejarme sorprender también. Porque era algo que hacía muchos años que no me pasaba», sentencia.
Y es que toda su trayectoria ha sido una carrera de fondo, y ahora ha aprendido a gestionar de otra manera los niveles de exigencia a los que se enfrenta en muchas ocasiones: «Es verdad que a veces he sido mi peor enemigo, y que el exceso de trabajo me ha llevado a veces a no soportarme a mí mismo. Ese estar todo el día de promo hablando de mi disco, de mi serie, de mis vivencias personales… Pero estar ahora trabajando más que nunca no me está pasando factura, al revés. (…) Mantenerse es complicado, y te exige el triple de esfuerzo que el boom de un primer momento«, añade.
En la entrevista, también ha sido preguntado por su papel como referente de la comunidad ‘LGTBIQ+’, al ser uno de los artistas masculinos más seguidos de la industria: «No me gusta el peso de las etiquetas porque no las busco. He pasado mucho tiempo intentando entender hasta qué punto es útil, y cuando lo he entendido, obviamente, agradeces que tu mensaje y tu visibilidad sea importante para alguien jovencito o jovencita que te ve. No me gusta el peso de las etiquetas porque no las busco. He pasado mucho tiempo intentando entender hasta qué punto es útil, y cuando lo he entendido, obviamente, agradeces que tu mensaje y tu visibilidad sea importante para alguien jovencito o jovencita que te ve», explica Pablo Alborán, agradeciendo que su mensaje haya ayudado a otras personas.
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