
Durante la emocionante ronda de los asaltos en el programa de Atresmedia, el coach malagueño detectó los lógicos nervios e inseguridades de los miembros de su equipo. Fue en ese preciso instante cuando Pablo no dudó en ponerse en la piel de sus talents. Para empatizar con ellos reveló que él también ha tenido que batallar contra sus propios fantasmas.
En un vídeo previo a las actuaciones, Pablo López desveló que sufrió aerofobia: “Tengo una relación con la aeronáutica absolutamente compleja y peculiar. Yo he sido aerofóbico, no podía ir a tocar a las porque me daba miedo volar”, admitió con total naturalidad. Un fobia que, sin duda, supuso un auténtico muro a la hora de expandir su gira en sus comienzos.
Lo más sorprendente de su historia es cómo consiguió darle la vuelta a la situación. En lugar de huir de su pánico a los aviones, Pablo López decidió sumergirse de lleno en él hasta convertirlo en una auténtica pasión que le acompaña.
“Ahora me veo en YouTube vídeos de vuelos enteros. Me encanta la aeronáutica”, explicó el cantante, demostrando que el conocimiento y el interés por cómo funcionan los aviones fueron sus mejores aliados para dejar atrás el miedo.
Aprovechando su afición por el mundo de la aviación, Pablo regaló a sus concursantes una preciosa metáfora para que la aplicaran justo antes de salir al escenario, ese momento en el que el corazón va a mil por hora:
«Cuando el avión coge una velocidad, tiene que subir sí o sí. Ya no hay retorno y estáis solos, que es lo que le pasa a un avión cuando despega. En esa velocidad, las cosas empiezan a pasar más rápido (…) Pero vas a volar y eso mola un montón».
Una vez más, Pablo nos demuestra que los miedos no están para frenarnos, sino para enseñarnos a volar más alto. Si él pudo vencer su fobia para regalarnos sus canciones en cada rincón del planeta, ¡todos podemos con lo que nos propongamos!
MÁS SOBRE: