
Pero entre los hombres hay una casualidad mucho más común de lo que se puede llegar a creer, que engloba a todos aquellos que, pese a tener el pelo moreno o negro, tienen la barba pelirroja. Y como en la gran mayoría de los casos, detrás de este suceso hay una explicación científica.
No es nada raro tener el pelo negro o castaño pero que la barba sea pelirroja, ya que los genes del color del pelo no se expresan de la misma manera en todas las zonas de nuestro cuerpo. Este color depende principalmente de dos pigmentos, la eumelanina -más oscuro-, y la feomelanina -más rojizo-.
Y es que la zona de la barba es más sensible a las hormonas masculinas como la testosterona, que pueden hacer que los genes que controlan el color del pelo tengan un comportamiento distinto, por eso, los folículos que se ubican en esta zona del cuerpo pueden resultar en una barba anaranjada o rojiza, lo que se debe a la genética localizada.
De cada 10 hombres, entre uno y dos experimenta tonalidades rojizas en su barba, y mientras que en algunos casos comienza con el desarrollo, en otros se hace visible con el paso del tiempo a causa de la oxidación del pigmento rojizo, que cambia de tono de una manera más rápida que el negro o el marrón, por ejemplo.
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