Seguro que conoces a alguna persona que parece haber activado un modo de doble velocidad al hablar, sus palabras circulan tan rápido por su boca que, en ocasiones, eres incapaz de retener toda la información. Y, si no conoces a nadie con esta característica, puede que seas tú mismo quien presente estos rasgos.
En todo caso, la psicología explica que este comportamiento es muy común en nuestro entorno social.
¿Por qué algunas personas hablan tan rápido?
Para la psicóloga Violeta Acedo Herrera:«Hablar rápido suele estar relacionado con un ritmo mental elevado, porque son personas que procesan mucha información a la vez y sienten la necesidad de expresarla con la misma rapidez».
La especialista señala además que detrás de esta manera de comunicarse también puede existir una elevada exigencia personal: «También puede aparecer en personas con mayor autoexigencia, donde hay una cierta prisa interna por hacerlo todo bien, no perder el hilo y resolver las cosas lo antes posible. Es como ir haciendo un check-in mental».
Getty
No obstante, no siempre se trata de un rasgo permanente de la personalidad, sino que determinados estados emocionales pueden provocar que cualquier persona acelere notablemente su manera de hablar: «En momentos de nervios, entusiasmo o euforia, incluso personas que suelen hablar despacio pueden acelerar su forma de expresarse y de gesticular».
Pese a ello, Herrera recuerda que la velocidad del habla no es algo completamente fijo y que puede entrenarse o adaptarse según el contexto, de hecho, muchas personas modifican conscientemente su tono y ritmo al comunicarse en entornos profesionales o situaciones importantes: «El ritmo del habla se puede modificar, ya que muchas personas lo hacen de forma consciente en entornos profesionales cuando quieren transmitir más calma o seguridad. Y aquí hay algo curioso: no solo hablamos según cómo nos sentimos, sino que también podemos influir en cómo nos sentimos a través de cómo hablamos».