Agua del grifo

¿Por qué el agua del grifo sabe diferente cuando viajamos a otra comunidad autónoma? Esta es la razón

La procedencia, los minerales y el tratamiento que recibe son algunas de las causas

Alba García-Fogeda

Si alguna vez has viajado de una comunidad autónoma a otra en España y al beber un vaso de agua del grifo has pensado que no sabía igual que la de casa, no es solo una impresión. El agua puede presentar diferencias de sabor, olor o textura dependiendo de la zona en la que estemos.

Esto no apunta a que una sea necesariamente mejor o peor que otra. De hecho, el agua de consumo está sometida a controles sanitarios y debe cumplir unos requisitos de calidad. El Sistema de Información Nacional de Agua de Consumo (SINAC), del Ministerio de Sanidad, permite consultar los análisis realizados en los distintos abastecimientos. Entonces, ¿por qué cambia tanto el sabor?

El origen del agua tiene mucho que ver

Agua caliente
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La primera explicación está en la procedencia del agua que llega a nuestras casas. No es lo mismo que proceda de un embalse, de un río o de aguas subterráneas. Durante su recorrido entra en contacto con diferentes terrenos y rocas, y en ese proceso puede incorporar minerales.

La composición del suelo también marca diferencias. El agua que atraviesa terrenos con determinadas características geológicas puede tener una mayor presencia de minerales, mientras que otras zonas cuentan con aguas de mineralización más baja. Esa composición termina influyendo en el sabor que percibimos.

Un ejemplo habitual es Madrid. El Canal de Isabel II describe el agua de la Comunidad como de mineralización débil, baja en sodio y blanda, características relacionadas con los embalses situados en zonas graníticas de la sierra. Esto ayuda a explicar por qué muchas personas perciben su sabor como más ligero.

En otras zonas, especialmente algunas del Mediterráneo, el agua puede presentar una mayor mineralización. Barcelona es uno de los ejemplos que suelen mencionarse. El agua procedente del Llobregat presenta más cloruros y sodio que la procedente del Ter, debido a las características de su cuenca.

La cal también cambia el sabor del agua del grifo

agua
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Otro de los factores que influyen es la dureza del agua, relacionada principalmente con la cantidad de minerales como calcio y magnesio que contiene.

Por eso, cuando nos desplazamos entre diferentes zonas de España podemos notar que un agua resulta más ligera y otra tiene un sabor más marcado. En algunas regiones con aguas más duras también es habitual encontrar más depósitos de cal en grifos, cafeteras o electrodomésticos.

La seguridad y las características como el sabor, olor o el color son cuestiones distintas. La normativa establece controles específicos para garantizar que el agua destinada al consumo humano sea segura.