
Durante el embarazo, las mujeres pasan por una multitud de emociones que, en ocasiones, se convierten en una preocupación, sobre todo cuando se trata de sentimientos alejados de la alegría o el entusiasmo.
Para la psicóloga Marta Prat, no mostrar ilusión tras conocer que el resultado del predictor es positivo es algo de lo más común: «Es normal no sentir ni ilusión ni alegría, incluso cuando es un bebé deseado. Muchas mujeres viven esta etapa con ambivalencia emocional, pero el entorno suele esperar un entusiasmo constante, y eso puede generar confusión, culpa o vergüenza».
Además, en un artículo para El Mundo, asegura que esto puede deberse a diversas causas relacionadas, en su mayoría, con los cambios hormonales: «Durante el embarazo se alteran los niveles de estrógenos y progesterona, ambas hormonas vinculadas con la serotonina, el neurotransmisor que regula nuestro estado de ánimo».
Por otro lado, advierte de las consecuencias que las comparaciones y la exposición en redes sociales pueden tener, ya que podrían incrementar la culpa: «Les aconsejamos disminuir su exposición, porque en ellas todos los embarazos son idílicos, aunque luego no lo sean tanto«.
Y aunque perder el entusiasmo durante este tiempo sea de lo más normal entre las futuras madres, también es importante ser conscientes de cómo podría afectar a nuestra salud mental, rodearnos de un entorno seguro que nos acompañe en el proceso y acudir a un profesional si es necesario: «Si su entorno no las comprende, deben acudir a un profesional, además de comunicar con asertividad a los allegados qué no quieren oír y qué necesitan. Quizá solo sea un abrazo y ser escuchadas. Eso serviría para no vivirlo en soledad«.
Si alguna vez has sentido falta de ilusión, miedo o incluso tristeza al enterarte de que estabas embarazada, no te preocupes: no estás sola ni significa que vayas a ser peor madre. El embarazo no siempre se vive desde la felicidad constante que muchas veces se idealiza. También puede estar lleno de dudas, contradicciones y emociones difíciles, y todo ello forma parte de una experiencia profundamente humana.