Ver el móvil antes de dormir

¿Por qué retrasas la hora de dormir aunque estés cansado? Así funciona la procrastinación del sueño

El móvil, las series o las películas pueden convertirse en la excusa perfecta para alargar el día

Alba García-Fogeda

Llegan las once de la noche y el cansancio comienza a pesar y sabes que al día siguiente tienes que madrugar, pero decides ver un capítulo más de una serie o revisar las redes sociales. No es que no tengas sueño, al contrario, estás deseando dormir, pero todavía no quieres que termine el día. Este comportamiento tiene nombre: procrastinación del sueño por venganza.

El término hace referencia a la decisión de retrasar voluntariamente la hora de acostarse para recuperar durante la noche parte del tiempo libre que no hemos tenido durante el día. El psicólogo Alfredo Rodríguez Muñoz ha explicado en Cadena SER que se trata de una forma de «robarle» horas al sueño para recuperar ese tiempo. El experto lo relaciona con una sociedad en la que el descanso ha terminado ocupando un lugar secundario ante otro tipo de actividades.

Cuando realizamos la procrastinación del sueño para tener tiempo para uno mismo

Durante el día hay trabajo, estudios, desplazamientos, tareas domésticas, familia y otras obligaciones. Cuando finalmente llega la noche, aparece la sensación de que esas horas son las únicas que pertenecen realmente a uno mismo.

Por eso, aunque el cuerpo pida descanso, algunas personas deciden retrasar voluntariamente el momento de dormir. Una serie, un vídeo, un rato de conversación o navegar por Instagram pueden parecer una pequeña recompensa después de un día ocupado.

La llamada procrastinación del sueño no debe confundirse con el insomnio. En el primer caso, la persona retrasa conscientemente el momento de dormir aunque podría hacerlo. La investigación sobre la procrastinación a la hora de acostarse ya había relacionado este comportamiento con dormir menos y experimentar más cansancio durante el día.

El problema aparece cuando ese comportamiento se convierte en una rutina. Dormir menos de lo necesario puede afectar a la atención, al estado de ánimo y al rendimiento durante el día. También puede tener consecuencias sobre la salud cuando la falta de sueño se mantiene en el tiempo.

El uso de dispositivos electrónicos puede facilitar todavía más este hábito. Tener el móvil al alcance de la mano hace que sea muy sencillo prolongar unos minutos más el momento de irse a dormir. Y esos “cinco minutos” pueden terminar convirtiéndose en una hora.

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