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¿Por qué subimos el volumen? Esto es lo que significa que una persona eleve el tono de voz en una conversación

¿Te pasa a menudo? La explicación psicológica que demuestra que el tono alto a la hora de hablar es, en realidad, un reflejo de nuestro mundo interior

Veronica Orcajo

Seguro que te ha pasado más de una vez: estás teniendo una conversación tranquila y, de repente, notas que la otra persona empieza a elevar el tono voz de manera exagerada. A veces nos lo tomamos como un ataque o pensamos que están enfadados, pero la psicología tiene una explicación mucho más profunda (y humana) detrás de este hábito tan común.

La psicología detrás del tono de voz en una conversación

Lejos de ser siempre una señal de mala educación o de agresividad, el volumen con el que nos comunicamos es un reflejo directo de nuestro mundo emocional. Los expertos en conducta humana desvelan las verdaderas razones por las que alguien sube los decibelios:

  • Una necesidad inconsciente de ser escuchado 

En muchas ocasiones, elevar la voz es un mecanismo de defensa que se activa cuando la persona siente que sus opiniones no están siendo valoradas o que el resto del grupo no le está prestando la suficiente atención. No se trata de pisar al otro, sino de un grito de auxilio inconsciente que dice: “Por favor, escuchadme”. 

  • Desbordamiento emocional y falta de gestión

El entusiasmo desmedido, la frustración acumulada o la impotencia alteran nuestro sistema nervioso. Cuando las emociones toman el control, la capacidad de regular nuestra intensidad física disminuye, haciendo que el volumen suba de forma automática sin que la persona sea del todo consciente de que está casi gritando. 

  • Patrones aprendidos en el entorno

La psicología también apunta a la mochila que arrastramos. Haber crecido en hogares con familias muy ruidosas o dinámicas de comunicación donde “el que más gritaba era el que ganaba “hace que este comportamiento se normalice y se replique en la vida adulta como algo completamente natural.

En definitiva, la próxima vez que alguien te hable demasiado alto, respira hondo antes de tomártelo como algo personal. Puede que su tono esté pidiendo un poco más de empatía, atención o, simplemente, que bajes tú el ritmo para que pueda calmarse.