
Este fenómeno recibe el nombre de prejuvenation, un concepto que une las palabras prevenir y rejuvenecer. Su objetivo no es recuperar una piel envejecida, sino anticiparse a los signos de la edad y mantener un aspecto natural durante más tiempo.
La llamada Generación Z está detrás del crecimiento de esta tendencia. Jóvenes que apenas han cumplido los 20 o los 30 años comienzan a preguntar por tratamientos como la hidratación profunda de la piel, el cuidado con ácido hialurónico o procedimientos suaves que buscan mejorar la calidad de la piel sin cambiar los rasgos del rostro.
La idea principal de la prejuvenation es cuidar antes de que aparezca un problema. Igual que protegemos la piel del sol para evitar daños futuros o hacemos ejercicio para mantenernos activos, algunas personas optan por tratamientos estéticos preventivos.
Especialistas, como la Dra. Adriana Pineda, explican que esta tendencia no busca transformar la cara ni perseguir una imagen perfecta, sino mantener la piel en buenas condiciones. De hecho, muchos dermatólogos defienden que los tratamientos más adecuados son aquellos que respetan la expresión y la identidad de cada persona.
Entre los motivos que explican este cambio está la influencia de las redes sociales. Plataformas como Instagram o TikTok han convertido el cuidado personal en parte del día a día de muchos jóvenes. Los tutoriales de belleza, las rutinas de skincare y la exposición constante a imágenes editadas han aumentado el interés por la apariencia física.
La relación de las nuevas generaciones con la imagen ha cambiado. Para muchos jóvenes, la estética ya no está vinculada únicamente a esconder el paso del tiempo, sino a sentirse bien con uno mismo y mantener una rutina de autocuidado.
Además, la popularización de la medicina estética ha hecho que algunos tratamientos sean más conocidos y accesibles. Hace años, hablar de retoques estéticos estaba más asociado a edades adultas. Ahora, algunos jóvenes los ven como una parte más de sus cuidados personales.
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