
La tercera edición de los Premios de la Academia de la Música de España convirtió este martes a IFEMA Madrid en el gran epicentro de la música nacional. La gala, presentada por Leonor Watling y retransmitida en directo por La 2 y RTVE Play, reunió a algunas de las figuras más destacadas del panorama español en una noche marcada por la emoción, los homenajes y el reconocimiento al talento de varias generaciones de artistas.
Los nombres de Amaia, Leiva y Guitarricadelafuente partían entre los grandes favoritos gracias al elevado número de nominaciones acumuladas. También destacaba la presencia de Amaral, con cinco candidaturas, así como artistas como Aitana, Luz Casal y Valeria Castro, en una edición que volvió a reflejar la diversidad de estilos y generaciones dentro de nuestra cultura artística.
El reconocimiento a este trabajo llegó acompañado de unas palabras de José María Barbat, presidente de Sony España, quien quiso hablar en nombre de la catalana tras recibir el premio a Artista del año: «Recuerdo la primera vez que escuchamos Lux en el estudio. Una sensación muy difícil de explicar. Recoger este premio es para mí un orgullo inmenso«.
La gala arrancó además con una llamada a la unidad de todo el sector musical con un homenaje a Robe Iniesta. Diversos artistas interpretaron por separado algunos de sus temas más emblemáticos antes de unirse sobre el escenario para cantar juntos Si te vas, en una actuación cargada de emoción y sentimiento.
Precisamente el recuerdo a Robe volvió a sobrevolar el escenario cuando Leiva recogió el premio a Mejor Canción Pop/Rock por Caída libre, el tema que compartió con el exlíder de Extremoduro: «Esto le pertenece a mi amigo, que fue muy generoso conmigo y me dejó muchísimas cosas sin pretenderlo», señaló el músico madrileño entre un largo aplauso del público.
Asimismo, la emoción volvió a aparecer cuando el exvocalista de Pereza recogió también el premio a Mejor Canción de Banda Sonora para Serie, Cine o Videojuego por Hasta que me quede sin voz. El artista recordó de nuevo al extremeño y dedicó además unas palabras muy personales a su familia: «El año pasado dediqué este premio a mi madre, que estaba ingresada y no pude venir. Hoy se lo dedico a mi padre. Si tuviera que elegir, prefiero no estar nominado y tener a mis papás sanos».
Uno de los momentos más celebrados del acto llegó con la actuación de Amaral, que interpretó Dolce Vita en una espectacular puesta en escena dominada por la naturaleza y una estética visual completamente alineada con el universo del disco. El dúo consiguió además el premio a Mejor Álbum Pop/Rock y durante el discurso, Juan Aguirre dedicó unas palabras a Eva Amaral y bromeó sobre el proceso creativo del álbum: «Ella tenía razón en casi todo».
En la categoría de Mejor Álbum Rock, Fito & Fitipaldis triunfó con El monte de los aullidos. Durante su intervención, Cabrales también recordaba el legado de Jorge Martínez, el líder de la banda Ilegales que nos dejaba el año pasado.
La presidenta de la Academia, Sole Giménez, ofreció además un discurso en defensa del talento musical español y reivindicó «una mayor presencia femenina en todos nuestros sectores», uno de los mensajes más aplaudidos de la noche.
Otro de los grandes instantes llegó con la entrega del Premio de Honor a Joan Manuel Serrat de la mano de Giménez. El artista recibió una larguísima ovación que obligó al público a levantarse de sus asientos. El homenaje incluyó una interpretación de Romance de Curro el Palmo a cargo de Andrés Suárez y María Terremoto, mientras se proyectaban imágenes de algunos de los discos más icónicos de su carrera.
Serrat, fiel a su estilo, dejó también uno de los discursos más comentados de la velada con varias dosis de humor: «Uno llega a una edad… ya… Me gustaría ganar esta noche el premio revelación. Alguno se preguntará si me lo merezco; yo digo que sí«.
¡Qué viva la música y el talento de nuestro país!
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