
Uno de los primeros pasos pasa por recuperar la hidratación. Las mascarillas capilares pueden incorporarse a la rutina para aportar humedad y mejorar el aspecto de un cabello que se ha quedado seco después de los meses de verano. Desde NaturaBIO Cosmetics recomiendan utilizar una mascarilla hidratante aproximadamente una vez por semana, según las necesidades de cada melena.
También existen tratamientos reparadores que pueden realizarse en peluquerías y que se adaptan a diferentes tipos de cabello. En este caso, lo recomendable es consultar con un profesional para saber cuál puede ser el más adecuado según el estado de la melena. Otro recurso habitual son los aceites capilares. El aceite de argán, por ejemplo, se utiliza para suavizar el cabello y ayudar a controlar el encrespamiento y la sequedad.
Las puntas suelen ser una de las partes que más se desgastan. Si están abiertas o especialmente dañadas, pasar por la peluquería para sanearlas puede mejorar el aspecto general de la melena.
El estilista Jaume Soler, propietario de BO Barcelona, recomienda precisamente combinar hidratación y corte para recuperar el cabello después del verano. Según explica a Antena 3, eliminar las partes más dañadas permite mejorar el aspecto de las puntas y devolver movimiento al pelo.