
Porque Rimowa no es un concepto inventado ni una expresión coloquial. Es Rimowa, la histórica firma alemana especializada en maletas de lujo, reconocible por sus diseños de aluminio acanalado y su vínculo con el viaje elegante y cosmopolita. Y ahí está la clave.
En la canción, la referencia no funciona como un simple homenaje a la marca. La maleta se convierte en metáfora. Viajar no siempre implica moverse de ciudad; a veces significa atravesar emociones, cerrar etapas o cargar con recuerdos que pesan más que cualquier equipaje de cabina.
El cantante de canciones como Amiga mía o Cuando nadie me ve juega con esa imagen. Lo que guardamos dentro, vivencias, heridas o nostalgia, es tan valioso y delicado como el contenido de una maleta de alta gama. Rimowa simboliza ese equipaje sentimental que acompaña tras una relación, incluso cuando intentamos avanzar.
Además, el título aporta modernidad y conecta con una generación habituada a aeropuertos, idas y venidas y despedidas rápidas. El viaje físico se funde con el emocional en una narrativa coherente y visual.
Sé que no contesté
No fue que cambié ni que estoy tapando todo lo que siento
Mi vida va muy rápido, tengo que olvidarte y no he tenido el tiempo
Tengo la RIMOWA con sesenta kilos, pero de recuerdos
Y yo solo me pregunto si quieres volver (volver)
Si quieres hablar (hablar)
Si piensas en mí (en mí)
Cuando vas al mar
¿Cómo está Madrid?
¿Cómo está mamá?
Hoy estoy aquí
Con ganas de allá
Que no me enseñen el vacío, porque salto
Por ser así, gané, pero he perdido tanto
A veces, te quiero escribir, pero me aguanto
Porque tú no te mereces que solo esté pa’ ti a veces
Que no me enseñen el vacío, porque salto
Por ser así, gané, pero he perdido tanto
A veces, te quiero escribir, pero me aguanto
Porque tú no te mereces
Que te dañe el día a veces
Porque, baby, tú no te mereces
Un nudo marinero en la garganta
Las cinco estrellas de este hotel no se comparan
Con las que veíamos de tu ventana
Me duele esta sevillana
Pensar que nada tengo
Solo la RIMOWA con sesenta kilos llena de recuerdos
Es que, a veces, me pregunto si quieres volver (volver)
Si quieres hablar (hablar)
Si piensas en mí (en mí)
Cuando vas al mar
¿Cómo está Madrid?
¿Cómo está mamá?
Hoy estoy aquí
Con ganas de allá
Que no me enseñen el vacío, porque salto
Por ser así, gané, pero he perdido tanto
A veces, te quiero escribir, pero me aguanto
Porque tú no te mereces que solo esté pa’ ti a veces
Que no me enseñen el vacío, porque salto
Por ser así, gané, pero he perdido tanto
A veces, te quiero escribir, pero me aguanto
Porque tú no te mereces
Que te dañe el día a veces
Porque, baby, tú no te mereces
Porque, baby, tú no te mereces
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