
La hermana de Vicky Martín Berrocal reveló que se le había diagnosticado un carcinoma basocelular en la zona de la frente y detalló cómo había sido la evolución médica. Tras la ola de cariño recibida, la empresaria ofreció unas declaraciones a las cámaras de Europa Press para transmitir calma, confirmar su buen estado y anunciar el fin del tratamiento.
A preguntas de los medios sobre cómo afronta estos momentos, la hermana de la diseñadora respondió de manera directa y tranquilizadora: «Bien, bien. Estoy bien, claro que sí». Con estas palabras, Rocío quiso despejar cualquier tipo de alarma suscitada tras hacer público su diagnóstico, recordando que su objetivo al visibilizarlo no era alertar a la opinión pública, sino dar explicación a los detalles estéticos que sus seguidores habían notado meses atrás.
Asimismo, al ser cuestionada sobre si debía seguir algún protocolo terapéutico adicional, fue tajante al confirmar que esa etapa ha concluido por completo: «Nada, nada, nada. Ya está todo concluido».
Previo a estas declaraciones a los micrófonos de la agencia, Rocío empleó sus canales sociales para mostrar abiertamente la realidad detrás de sus accesorios. En un vídeo donde se despojaba de la gorra para enseñar la zona tratada, comenzó explicando con cercanía: «Os quería comentar una cosa ya que me preguntáis mucho durante estos meses el porqué de llevar siempre gorra, sombrero… Que os dais cuenta de todo, ¿eh?». Seguidamente, aclaró el motivo de dicha prenda: «Siempre llevo gorra para protegerme en la calle, en casa no la tengo que llevar».
Respecto al origen del problema, relató cómo saltaron las alarmas al percibir una marca inusual: «Hace poco me salió una mancha, fui al dermatólogo y me hicieron las pruebas que tenían que hacer y era un carcinoma basocelular. Y había que quitarlo«. Además, la empresaria reconoció que ya conocía esta dolencia con anterioridad: «No es el primero porque ya me han quitado más«.
A diferencia de ocasiones previas, el equipo médico decidió descartar de entrada el quirófano y apostó por un procedimiento tópico de mes y medio de duración, razón por la cual evitó exponerse al sol durante el estío: «No querían operarme. Me han hecho un tratamiento de seis semanas y por eso tampoco me habéis visto en la playa».
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