
«Agradezco mucho todas las heridas que he tenido en el corazón», explica el colombiano, dejando claro que el dolor ha sido parte fundamental de su camino. También reconoce que esas experiencias le han ayudado a «acercarme cada vez más al presente», dejando atrás el peso del pasado o la ansiedad por el futuro.
En esa misma entrevista, Sebastián Yatra va un paso más allá y redefine su forma de entender la vida: «Para vivir la vida hay que jugarla», una idea que traslada directamente a su música y a su manera de crear.
Desde sus inicios, Sebastián Yatra ha construido historias musicales donde los sentimientos ocupan el centro de sus canciones. Temas como No hay nadie más marcaron un antes y un después, no solo por su éxito, sino también por la historia íntima que hay detrás. Tal y como ha explicado el propio artista, el tema nació de una experiencia muy personal, escrita en un momento de inseguridad emocional y con la intención incluso de reconectar con esa persona especial.
El cantante procedente de Medellín ha reconocido que escribir canciones es para él una manera de liberar emociones y darles un sentido, casi como si cada historia tuviera vida propia una vez se convierte en música. Por eso, su repertorio no responde a una imagen idealizada del amor, sino a vivencias reales, con sus dudas, rupturas y aprendizajes.
También, ese sentimiento se percibe especialmente en sus trabajos más recientes. En Cucaracheo, junto a Jay Kabalan, el enfoque cambia: el desamor ya no se vive únicamente desde la tristeza.
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