Estrés en casa

¿Te cuesta desconectar al llegar a casa? Este sencillo hábito puede ayudarte a dejar el estrés fuera

Un pequeño gesto al terminar la jornada puede marcar la diferencia

Marta García Granda

Llegar a casa después de un día intenso no siempre significa dejar atrás las preocupaciones. A veces, aunque hayamos terminado nuestra jornada laboral, seguimos pensando en las tareas pendientes o en todo lo que tendremos que hacer mañana. El resultado: el cuerpo está en casa, pero la cabeza sigue trabajando.

¿Cómo desconectar al llegar a casa?

Los expertos en bienestar suelen recomendar crear pequeños rituales que ayuden a marcar una frontera entre las obligaciones y el tiempo personal. Y uno de los más sencillos consiste en dedicar unos minutos a hacer una transición consciente antes de empezar con la rutina de casa.

Puede ser tan fácil como dar un pequeño paseo al salir del trabajo, cambiarse de ropa nada más llegar o dedicar cinco minutos a sentarse tranquilamente, respirar y pensar que la jornada ya ha terminado. Lo importante es repetir ese gesto cada día para que nuestro cerebro lo asocie con el momento de desconectar.

@valentiamedical Gracias Paula, por darnos estas pautas para aprender a desconectar del trabajo. La desconexión digital fuera del horario laboral debe ser una realidad y no solamente una teoría. buscar momentos para nosotros es esencial para reconectar y volver al trabajo con la energía necesaria . #r#reconectartea#autocuidadoconscientea#autocuidadoemocionals#saludmentaltiktok ♬ sonido original – Valentia Medical

También puede ayudar dejar el teléfono a un lado durante unos minutos, especialmente si seguimos recibiendo mensajes relacionados con el trabajo. No se trata de desconectarse de todo de golpe, sino de permitirnos un espacio en el que no tengamos que estar pendientes de nada.

Este sencillo hábito puede convertirse en una señal para nuestro cerebro: ahora empieza el tiempo de descanso. Y, aunque parezca un cambio pequeño, establecer esta separación puede ayudarnos a disfrutar más de las tardes, reducir la sensación de estrés acumulado y llegar a la noche con una mayor sensación de calma.

A veces, desconectar no requiere grandes cambios, sino pequeños gestos que nos ayuden a cambiar el ritmo. Crear un ritual al llegar a casa puede ser esa señal que necesitas para dejar atrás las preocupaciones del día. Después de una jornada intensa, también merece la pena reservar unos minutos para ti y disfrutar del presente.