
Señalando que «cada caso es único» y que sus apuntes son solo «recomendaciones«, eso sí, basadas en lo que dice la literatura científica, propone un cambio sencillo con impacto directo en la salud oral, digestiva e incluso en el equilibrio del eje oral-intestinal.
Todo nace de un vídeo que compartió en sus historias de Instagram en el que mostraba su rutina de higiene oral en la mañana. Aladel relata que muchos seguidores se sorprendieron al ver que se cepillaba los dientes antes de desayunar. A raíz de eso ha querido explicar por qué deberíamos hacerlo todos así:
«Mientras duermes tu boca se llena de bacterias como probotela o fusobacterium. Son las bacterias encargadas de causar inflamación de encías y caries. Por la noche, mientras duermes, se crea una biopelícula con estas bacterias«, cuenta esta.
El problema llega cuando al despertar no acudimos a lavarnos los dientes y desayunamos directamente, lo que hace que todas esas bacterias vayan a parar directamente a nuestro estómago. «Cepillarte los dientes antes de desayunar no solo cuida tus encías, también evita que te tragues ese cóctel microbiano«, advierte la experta.
Y es que aunque tragar bacterias no es inherentemente peligroso, pues el ácido gástrico se encarga de neutralizar la mayoría, sí afecta al equilibrio de la flora oral y puede incrementar la carga microbiana que más tarde interviene en caries e inflamación gingival.
Diversas investigaciones respaldan este argumento, y es que durante el sueño la boca sufre un ‘boom’ de bacterias. La producción de saliva es menor, lo que favorece la proliferación de las mismas y la formación de placa. Estas bacterias, al entrar en contacto con los azúcares del desayuno, producen ácidos que debilitan el esmalte y aumentan el riesgo de caries.