Vanesa Martín

Vanesa Martín explica el significado de ‘Cómo te digo’: «A veces la torpeza tiene remedio»

La artista malagueña reflexiona sobre la incompetencia emocional y la asociación a su canción

Alba García-Fogeda

Vanesa Martín ha vuelto a demostrar que su música nace desde un lugar profundamente honesto. En su paso por el pódcast Último Acorde Talks, presentado por Dani Cabana, la malagueña se detuvo a hablar de un concepto tan humano como inevitable: la torpeza emocional. Lejos de señalarla como un error irreversible, la artista la entiende como una oportunidad para volver a uno mismo, un mensaje que atraviesa de lleno en su canción Cómo te digo.

«A veces la torpeza tiene remedio», explicaba la cantautora con la naturalidad y la sinceridad que le caracteriza. «Hemos podido dejarnos llevar o no haber sido tajantes cuando a lo mejor el adiós estaba clarísimo, sobre la mesa. Ahora ya que sí lo estoy siendo, pues voy a volver a mí«. Una reflexión que conecta directamente con el corazón de su canción, uno de los más directos y emocionantes de su último álbum.

@danicabana_ Vanesa Martín habla de la importancia de decir adiós y saber volver a uno mismo después de una relación #vanesamartin ♬ sonido original – Dani Cabana

Una declaración de intenciones de Vanesa Martín hecha canción

Para Vanesa Martín, Cómo te digo es una auténtica declaración de intenciones a la persona que quieres, con la que buscas pasar la vida. Así lo reconoce cuando habla de esa frase clave de la canción: «La torpeza cuando viene, a veces tiene remedio. Volvemos a lugares y personas que estuvieron. Volvemos donde nos dejamos ir nosotros mismos», explicaba en la entrevista.

La canción invita a mirar hacia dentro, a aceptar los errores sin castigarse y a entender que, incluso después de la confusión, siempre existe la posibilidad de recomponerse. Porque, como subraya la malagueña, «a veces volver a ti es lo más importante».

Ese regreso a uno mismo es lo que da sentido a Cómo te digo. Vanesa Martín hace una reflexión tranquila que le lleva a aceptar que no siempre acertamos, que a veces nos dejamos llevar y que parar a escucharnos también forma parte del proceso.

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