
Su nombre procede de las siglas en inglés Fear of Better Options, es decir, «miedo a que exista una opción mejor». A diferencia del conocido FOMO, que hace referencia al miedo a perderse experiencias que otros sí están viviendo, el FOBO aparece cuando la dificultad está en elegir por temor a equivocarse o renunciar a una alternativa que podría ser mejor.
Vivimos rodeados de posibilidades. Elegimos entre cientos de series, restaurantes, viajes, ofertas de trabajo o incluso posibles parejas a través de aplicaciones. Tener tantas alternativas, que a priori parece una ventaja, puede convertirse en una fuente de estrés.
@marttu_pugliese Sufro más fobo que fomo #paratiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii #Fobo ♬ sonido original – martu pu
Las personas con FOBO suelen posponer las decisiones todo lo posible. Les cuesta comprometerse porque sienten que, si eligen una opción, podrían perder otra mejor que aparezca después. Esa búsqueda constante de la decisión perfecta hace que muchas veces no lleguen a decidir o que cambien de opinión continuamente.
Aunque no se considera un trastorno psicológico, sí puede afectar al bienestar emocional cuando se mantiene en el tiempo.
Aunque ambos conceptos tienen un origen parecido y están relacionados con la sobreexposición a opciones e información, no significan lo mismo.
El FOMO aparece cuando una persona siente que se está perdiendo algo importante que otros sí están disfrutando. Es el temor a quedarse fuera de un evento, una experiencia o una oportunidad.
En cambio, el FOBO no tiene tanto que ver con los demás como con uno mismo. El problema surge al tener que elegir. La persona teme cerrar una puerta por si más adelante aparece una mejor, lo que puede generar una sensación permanente de duda e insatisfacción.
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