Estilo de vida

Rejuvenecer durmiendo, ¿es posible?

19/01/2018, a las 04:58


Cada vez que Gwyneth Paltrow habla de alimentación sube el pan. También sienta cátedra sobre los hábitos del sueño, pero sobre eso hay mucho más consenso. Según parece, entre otras muchas virtudes, el buen dormir podría tener efecto rejuvenecedor. ¿Será ese su secreto de belleza?

Dormir es más que descansar

La actriz no se equivoca: seguir buenos hábitos a la hora de dormir es beneficioso. El ahora llamado «clean sleeping», el sueño reparador de toda la vida, nos revela que despertar con buena cara no es solo algo subjetivo. Es una consecuencia real.

Dormir no es simplemente echarse y, ¡clic!, apagarse. Requiere un proceso de relajación. Además, durante el sueño ocurren muchas cosas. Mientras dormimos el cerebro está en pleno rendimiento, realizando actividades imprescindibles para nuestra salud física y mental. Por supuesto, eso incluye la salud de la piel.

La Bella Durmiente era bella por durmiente

Los múltiples procesos que ocurren mientras dormimos implican a muchísimas hormonas y otras sustancias que los inician, realizan, intervienen o son su consecuencia. Algunas de estas sustancias afectan a la piel, por su presencia o por su ausencia. Ahí están, por ejemplo, el colágeno y el estrógeno, que nos ayudan a conservar la belleza de una piel sana. ¿Qué efectos tienen?

Mantienen la piel firme y elástica. Las fibras de colágeno, por ejemplo, se estructuran estiradas formando redes, de manera de las células se muestran lisas, tersas. Además, esto aporta firmeza y resistencia.

Ayudan a la hidratación. Estas sustancias afectan a la capacidad de retención de agua de la piel, por lo que esta se mantiene más hidratada. Eso aumenta la turgencia de las células.

Protegen contra las agresiones. Las células de la piel descansada resisten mejor las toxinas, los agentes patógenos y las enfermedades.

Mantienen la uniformidad. El estrógeno, por ejemplo, ayuda a evitar las arrugas y las manchas en la piel.

Desatan esa melenaza que tienes. El estrógeno está directamente relacionado con el crecimiento del cabello, y el colágeno es responsable de su fuerza y brillo.

Entonces, ¿cómo es la piel de la Bella Durmiente? Es joven, lisa, tersa, más suave. Tiene un aspecto más uniforme y luminoso, sano. Su cabello es más fuerte y brillante, así como sus uñas, más resistentes y bonitas. Vamos, un primor.

¿Cómo mejorar tus hábitos del sueño?

Seguro que ahora te preguntas cómo puedes dormir mejor. Introduce estos hábitos en tu rutina del sueño para descansar mejor:

Respeta los horarios. Es bueno acostumbrarse a seguir ciertos horarios. Acuéstate cada día más o menos a la misma hora y duerme al menos ocho.

Estimula la melatonina. La hormona del sueño que nos incita a ir a la cama se secreta conforme llega la oscuridad. A medida que pase la tarde, ilumina más suavemente tu casa. Antes de dormir evita mirar el móvil o la tele.

Haz ejercicio. La actividad física moderada durante el día favorece que por la noche deseemos acostarnos con ánimo de descansar y disfrutar de las mantas.

Evita los estimulantes y las cenas pesadas. A partir de las seis de la tarde deberías evitar café, té o cualquier otra sustancia estimulante. Apaga tu cuerpo y tu mente. No cenes fuerte y deja pasar al menos dos horas desde la cena hasta que te acuestes.

Cuida el ambiente. Que el dormitorio esté en torno a los 20 °C, ventilado, limpio y silencioso.

Aprende técnicas de relajación. Respirar mejor y aprender herramientas que te hagan bajar el ritmo hasta conseguir el sueño puede ser de gran ayuda.

En definitiva, no necesitas ser una Gwyneth Paltrow de la vida para despertarte radiante por la mañana. Duerme, descansa, mírate al espejo, ¡y sonríe, Bella Durmiente!

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