rozalén

Rozalén nos atrapa en ‘su bosque’ en una noche mágica en Madrid

Aitana Alonso
Archivado en: Macaco  •   Rozalén  •  

La gira de El Árbol y el Bosque de Rozalén aterriza en el Wizink Center de Madrid en una noche inolvidable para todos los espectadores. En Cadenadial.com no hemos querido perdernos este gran momento y nos hemos trasladado al palacio de los deportes. Después de seis conciertos llega a la capital para hacer doblete con sus historias cantadas. Ha sido un año difícil, pero al fin estamos resurgiendo y qué bonito es poder hacerlo sobre los escenarios. A pesar de las ganas que la artista tiene por ver a su público, la generosidad siempre la lleva por bandera y ha tenido un detalle muy bonito con una compañera.

Su concierto comenzaba a las 20:30, pero la espera se iba a hacer amena porque se ha buscado a una telonera que acaba de comenzar a lanzar canciones. Valeria Castro salía al escenario media hora antes para presentar algunos de sus temas hasta dar paso a la esperada Rozalén. Empezó con ay, amor y siguió con Culpa, así nos paseó al ritmo de su guitarra y su dulce voz por las canciones de su EP, Chiquita. Antes de que la artista saliese al escenario, en las pantallas del Wizink empezó a sonar Y busqué con las imágenes del anuncio que grabó aclamando su tierra, con imágenes propias de Castilla la Mancha.

La introducción empezó a sonar con Bea, su inseparable compañera, ya en el escenario dando paso a la cantante. Con el grito de «Hemos vueltos» a mitad del tema, las palmas y la ilusión por la vuelta de su música ha hecho que la noche en la capital sea aún mejor. «Me está temblando todo. Echaba de menos estos nervios. Bienvenidos a este viaje» Luces apagadas con un foco sobre el escenario y ‘play’ a la siguiente canción. La fiesta continúa, al paso de cada canción las luces del escenario cambiaban. Del verde ahora pasamos al azul para disfrutar de más música.

«Qué ganas de llorar tengo. Muchísimas gracias por haber venido. Lo que esperábamos este momento y no puedo creerme que ya estemos aquí» La cantante mientras dedicaba estas palabras estaba emocionada y, con la lagrima cayendo, ha agradecido que el público haga un esfuerzo en comprar una entrada. Sobre todo, teniendo en cuenta el momento en el que estamos.

Rozalén

Y eso es lo bonito de la música. La ilusión que se transmite desde el escenario hasta las butacas es reciproca. Porque si algo reina en los directos de la compositora es la emoción en esencia pura.

«Hemos venido a daros un chute de energía brutal»

Sus letras siempre luchan por causas sociales, pero una de las canciones de las que hay en el disco habla de amor y no podía quedarse fuera. Hablamos de historias que se quedan a medias, de amores que siempre están ahí. Con la guitarra en mano empezó a sonar A tu vida.

Después de ese momento vuelve el tiempo de cantarle a lo que sufre en el mundo. Refugiados que huyen de sus lugares, esos que no tienen voz, no son invisibles para la interprete porque esta canción habla de ellos: La línea.

«La línea la frontera parece que dan problemas que parecía que había quedado en el pasado, pero no hemos evolucionado. Hay una cosa q tengo clarísima y es que nadie lo hace por gusto»

«Como cuesta cantar algunas canciones…» dice a punto de la lagrima y de ahí citó un poema de Miguel Hernández. La artista ha dado con el conector perfecto entre canción y canción. Poesía o música, qué más da, si lo importante es llegar, y ella llega como la que más.

«Tristes guerras si no es amor la empresa

tristes armas si no son las palabras

tristes hombres si no mueren de amores…»

Y es que si hablamos del directo de Rozalén solo hay una palabra para describirlo: Alucinante. Jugadas con las luces, los sonidos de la guitarra, todo fluye.

Empezaron a sonar los primeros acordes de La distancia, colaboración que comparte con Macaco. Empieza él a cantar, y a la segunda frase aparece por uno de los laterales del escenario para cantarnos juntos la canción que nos emocionó en cuanto la estrenaron. Aplausos tras este dúo y grata sorpresa, Dani dejo el escenario con una fuerte oleada de aplausos.

«Ya me estoy empezando a relajar», confiesa. «¿Estais a gusto? eso es lo que queremos» Y es que esa cercana es tan única y la hace tan especial.

Pelos de punta con Aves Enjauladas. En cada estrofa el Wizink acompaña a la artista con aplausos ya que la emoción derrochaba en su voz y es que el mensaje de esta canción es tan sentido, que todos sentimos todo lo que está contando. El momento que todos hemos pasado queda recordado en este tema.

«Se me ponen los pelitos como escarpias. Es raro veros con las mascarillas, pero bueno a los que tengo cerca si veo que se emocionan colapso. La que liais con las mascarillas cuando os emocionáis eh que las confundís con los clínex»

La de la Puerta violeta empezó un discurso pensando que todo eso nos haría mejores personas, bromeando ha estado hablando sobre eso, pero ella confiesa que sigue pensando que «la vida, las personas y el mundo merece la pena».

Todo esto ha servido para dar paso a Mar en el trigal. «Con esta canción espero que llegue la luz a la oscuridad» Un discurso a través de una metáfora muy bonita con la que quería que los espectadores recargasen su positiva energía y se alejase de lo que le hiciera perder un foco. «Si tenemos un cuadro bonito delante y nos fijamos en un fallo muy pequeño que hay en una esquina no vamos a apreciar lo bueno»

«Que reviente la grieta», la frase que da paso al estribillo de esta canción que a partir de ahora todos vamos a empezar a aplicarnos.

El primer concierto de Rozalén

«Ahora mismo voy a cumplir un sueño así que os lo voy a presentar. Yo tengo grabado mi primer concierto en Murcia. yo tenía pocas canciones y cantaba muchas versiones… Esta no faltaba nunca»

La intérprete ha recordado que este tema fue una de las primeras canciones que escucho que hablase de violencia machista. De la mano de este discurso ha dado paso a Reincidentes. Se han subido al escenario lleno de ilusión. La artista rebosaba emoción al cantarla con ellos delante de tanta gente. «A ver si es verdad que las canciones ayudan un poco a cambiar las cosas»

El Wizink se tiñó de silencio ante la impactante e importante letra que ahora mismo estaba sonando entre las cuatro paredes del palacio.

Está siendo una noche llena de emociones, un directo lleno de libertad y amor que quedara grabado para siempre. «Quiéreme toda o no me quieras». Los mensajes sociales siguen predominando sobre el escenario.

Viene la primera pausa de la noche que se hace más llevadera con los músicos tocando sus instrumentos. Cambio de vestuario, más alegre, más colorido. Llega esta segunda parte para dar color a todos los presentes. Rozalén sale con toda esa energía arrolladora dispuesta a dar todo de sí. En esta ronda los temas son calor, ha dejado atrás las de piel y llega el momento de bailar pegados al asiento.

Color y baile predomina encima y debajo del escenario porque Que no, que no ya está aquí. Renacemos con Vivir, una de las canciones míticas de la artista. Para seguir con El día que yo  me muera.

rozalén

«Este disco parezco mi enemiga. Cantando, bailando…» En ese momento la artista quiso dar Un brindis simbólico por la amistad verdadera. Amiga es una de las canciones del disco, y antes de empezar, quiso sorprender a Bea, su fiel compañera de batalla por su amistad.

La alegría de la interprete sobre el escenario no puede ser mayor. «Qué verbena nos hemos montado» Cuando hay diversión en el aire todo sabe mejor y es que el baile fue difícil de aguantar encima de la silla. Ella y sus músicos son como una misma piel, una banda llena de espectáculo y vitalidad. La de Girasoles sigue con su primera noche en el Wizink, y sin darnos cuenta ya estamos casi en el final del directo. Ha pasado rápido, pero cuando todo fluye es lo que ocurre.

Se apagan las luces, silencio, aplausos, risas, lágrimas. Se acabó el concierto, pero para quién quiera repetir, hoy actúa de nuevo con muchas más sorpresas. Porque la gira no acaba aquí, no podemos estar más contentos de lo que hemos vivido al son de su música.

MÁS SOBRE: