Sandra Sánchez, campeona olímpica en kata, da una gran lección

anamas

Sandra Sánchez, campeona olímpica en karate en modalidad de kata, empezó con el kárate siendo una niña porque sus padres creían que sería bueno que su hermano y ella comenzaran a hacer alguna actividad. Pensaron que lo mejor sería el karate para su hermano y el baile para ella. Pero ella siempre quería ser como su hermano o al menos demostrarles a sus padres que si él podía hacer algo, ella también.

Solo tenía cuatro años, pero ya tenía las ideas muy claras. Siempre que da alguna charla repite la misma frase. «No hay deportes de niñas o de niños, hay deportes que nos hacen crecer y nos hacen feliz«, ha expresado en esta ocasión en un encuentro con Freeda. 

 

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Una trayectoria de oro

 

Este jueves, se proclamó campeona olímpica en kata tras imponerse en la final a la japonesa Kiyou Shimizu, por 28,06 puntos a 27,88.

Antes de 2015 llevaba más de veinte años compitiendo en los Campeonatos de España, conseguía medalla pero nunca ganaba el campeonato, quedaba segunda o tercera pero no ganaba y no la llamaban para el Equipo Nacional. Sabía que si perdía podía mejorar, era una competición contra ella misma.

En 2015 le ofrecen entrar en el Equipo Nacional con 32 años pero antes valoraron mucho su entrada precisamente por su edad, una edad a la que la gente se retira y ella sin embargo iba a empezar, se planteaban si alguien con 32 años iba a tener futuro. Es precisamente ese año cuando Sandra gana el Campeonato de España.

Nadie mejor que ella para afirmar que «la edad puede ser un número solo, la realidad está en lo que tu cuerpo sea capaz de hacer o no»

No te canses de intentarlo y convertirás lo imposible en una realidad, un lema que a la deportista le gusta repetirse y sobre todo practicar.

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