coche olores

Trucos baratos y fáciles para que tu coche siempre huela bien

Noemí Fernández

El coche es un espacio relativamente pequeña y que suele estar cerrado para una buena climatización, dos ingredientes fundamentales para que los olores (ya sean buenos o malos) se concentren en su interior. Por si esto fuera poco, prácticamente todo el interior del vehículo está cubierto por la tapicería o por elementos que pueden ser de tela y que, como consecuencia, podrían ser como una esponja para todo tipo de fragancias.

Algo que se complica cuando los olores a los que nos referimos son malos, como tabaco, sudor o a comida. Está claro que todo depende del uso que se haga del coche, una cuestión muy personal que va desde quienes utilizan el coche como un auténtico cenicero hasta los que no permiten que se encienda ni un solo cigarrillo dentro de su vehículo.

Sea como sea y dejando los extremos aparte, a todos nos gusta entrar a un coche y que el olor sea agradable, más si cabe si es el nuestro. Pues bien, presta atención porque te vamos a dar algunos trucos para que tu coche huela siempre de maravilla por muy poco dinero.

Lo más importante es mantener el coche limpio

Puede sonar a tópico, pero una superficie que no está limpia difícilmente va a oler bien. Deberás repasar regularmente no solo la parte exterior del coche porque es la que se ve (y también la que más se mancha, sobre todo si se aparca en la calle), también el interior: salpicadero, asientos o alfombrillas. Por supuesto, en caso de que los niños viajen en el coche frecuentemente, también deberás incluir sus sillitas de seguridad.

Truco: coge un cubo y mezcla suavizante de la ropa y agua a partes iguales. Con un trapo, frota toda la tapicería del coche y conseguirás que, cuando se seque, huela a ropa limpia.

Remedios caseros para que tu coche huela bien

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  • Utiliza el bicarbonato. Las utilidades domésticas del bicarbonato parecen infinitas y, en esta ocasión, no iba a ser menos. Llena un pulverizador de agua tibia y mezcla más o menos a partes iguales con bicarbonato. Pulveriza la mezcla sobre todas las superficies (lo más recomendable es hacerlo con el coche limpio) pero, igualmente, se encargará de absorber los malos olores. Es perfecto para quienes quieren que su coche no huela mal pero no quieren un olor fuerte en un espacio tan pequeño.
  • Cambia los filtros del aire. Si tu coche está limpio y perfumado y aún así a veces notar malos olores, es probable que los culpables sean los filtros del aire acondicionado. Cámbialos y problema resuelto.
  • Utiliza el café. Si te gusta el olor del café estás de suerte porque no solo funcionará en tu coche como un ambientador natural, sino también como un “atrapa olores malos”. Coge un puñado de granos de café y mételos en una media vieja o que ya no sirva y coloca la bolsita debajo de los asientos de piloto o copiloto. ¡Listo!

¿Y el ambientador de coche?

Si eres fan de las fragancias, una buena opción siempre será recurrir a algún ambientador de coche. Eso sí, colócalo siempre una vez hayas limpiado el coche, ya que, de lo contrario no lograrás el efecto deseado y únicamente estarás desenmascarando un mal olor o, peor, puede que ambos aromas se mezclen y que el resultado no sea nada recomendable.

Puedes fabricar tu propio ambientador con una simple pinza de madera. Lo único que tienes que hacer es impregnarla en tu aceite esencial o fragancia preferida, dejarla secar y colocarla en la salida de aire acondicionado del coche. ¡Más barato imposible!

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