Tus electrodomésticos blancos amarillean ¡así se blanquean!

Dejarlos como nuevos es muy sencillo

Nuria Serena

Tu cocina es blanca inmaculada, incluidos electrodomésticos, que es precisamente lo que más se lleva ahora, pero se te van los ojos hacia ese lavavajillas que ya empieza a amarillear en la zona donde se encuentran los botones de lavado ¡horror! Y es que entras en la cocina y la vista se concentra solo ahí. Piensas: «en cuanto pueda cambio el lavavajillas».

Pues vamos a darte una alegría porque no está la economía para ir haciendo alardeos y grandes excesos. El lavavajillas funciona, va perfectamente, no deberías cambiarlo, pero sí, vamos a darte la solución para que puedas eliminar ese tono amarillo que ha cogido con el paso de los años.

Recuerda que lo mejor para evitar que los electrodomésticos comiencen a tomar un color indeseable es montar tu cocina con aparatos panelados. Son más duraderos y se integrarán mejor en la decoración.

Y es que cuando nos planteamos renovar una cocina o cambiarla completamente, siempre nos surge esta pregunta: ¿electrodomésticos blancos o metalizados?

Realmente, para poder responder a ella, debemos tener claro cual es el efecto que queremos conseguir y, sobre todo, cual es el tono mñas práctico para la limpieza.

Electrodomésticos como nuevos

 

¡Toma nota y prepara esta mezcla!

Deberás pertrecharte de estos ingredientes:

 

* Un litro de agua caliente

* ½ de taza de cloro

* ¼ taza de bicarbonato de sodio

* 1 cuchara de plástico para mezclar

* 1 esponja

 

Estos son los pasos a seguir para elaborar la mezcla

 

1. Verter en un recipiente el  agua con el cloro

2. Añadir con sumo cuidado el bicarbonato.

3.Mezclar  los tres ingredientes despacio… Recuerda que las burbujas generadas por el bicarbonato pueden salpicarte.

 

¡Así desaparecerá el amarillo de tus electrodomésticos!

 

1. Coge una esponja o estropajo suave y sumérgela en la mezcla ¡recuerda ponerte guantes!

2. Frota con ella las zonas amarillentas de tus electrodomésticos y deja que haga efecto sobre ellas un cuarto de hora.

3. Enjuaga la zona afectada con un paño húmedo

 

 

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