Hoy se celebra el día Internacional del lápiz: esta es su historia

Cómo un utensilio cotidiano cambió el mundo hace 450 años

Nuria Serena

El 30 de marzo es el Día Internacional del Lápiz y se celebra la invención de una de las herramientas de comunicación más influyentes del mundo. No es el teléfono, la máquina de fax o el ordenador, es un invento mucho más antiguo que data de hace 450 años: el lápiz.

El lápiz surgió por primera vez en Baviera, Alemania alrededor de los años 1750. Un siglo después, en 1864, fue patentado por Lothan Faber, y se convirtió en un elemento cotidiano e indispensable para artistas y escritores.

El precursor del lápiz fue el estilete,  un un palito de metal que los romanos usaban para raspar el papiro.


Al principio, para evitar mancharse las manos, el lápiz estaba envuelto en piel de animal.

En 1858, antes de ser patentado por Faber, hubo quién agregó un borrador al final del lápiz: fue Hymen Lipman, el 30 de marzo de 1858.

La idea de celebrar cada 30 de Marzo el Día internacional de este objeto surge porque ese día es el del nacimiento de Vincent van Gogh, que  fue uno de los primeros fanáticos de los lápices.

El lápiz que se planta y se convierte en Flor

Ahora Sprout World ha reemplazado esta goma de borrar por una cápsula de semillas que permite darle al lápiz una segunda vida.

Ha creado el primer lápiz plantable del mundo. La compañía fue fundada en 2013 por el empresario danés Michael Stausholm y ha vendido más de 40 millones de lápices Sprout en 80 países. El lápiz Sprout patentado tiene una cápsula al final y puede convertirse en flores, hierbas, vegetales o árboles cuando lo plantas.

Michael Stausholm, el fundador de Sprout World, apunta que «con un lápiz de madera en la mano te conectas inconscientemente con la naturaleza y ralentizas tu mente. Varios estudios demuestran que tomar apuntes a mano en lugar de teclear te ayuda a recordar y comprender mejor la información”

Un estudio de 2017 publicado en la revista Frontiers in Psychology encontró que las regiones del cerebro asociadas con el aprendizaje estaban más activas cuando los sujetos escriben a mano en lugar de con un teclado a ordenador.

Otro estudio realizado en 2014 comparó a estudiantes que tomaban notas a mano con aquellos que tomaban notas en ordenadores portátiles. Los investigadores encontraron que los estudiantes que usaban la tecnología tendían a escribir lo que el profesor decía palabra por palabra, mientras que los que tomaban notas a mano eran más propensos a escuchar lo que se decía, analizándolo en busca de contenido importante y «procesando información y reformulándola con sus propias palabras.”

El lápiz como símbolos de sostenibilidad

El lápiz también es relevante hoy. Los niños aprenden a escribir con él, y los adultos no han dejado de tomar notas, garabatear o dibujar.

“Vemos que la atención plena está ganando popularidad, sólo hay que ver el hecho de que los libros de mandalas para adultos han sido los más vendidos en los últimos años en Amazon. ¿Por qué? Simplemente porque necesitamos tomarnos un descanso de las pantallas y del flujo continuo de información al que somos tan adictos”, explica Michael Stausholm.

Los lápices plantables de Michael Stausholm pueden hacer crecer plantas cuando ya se han quedado suficientemente pequeños después de sacarle punta. Esto los ha convertido en símbolos de sostenibilidad. Con este último invento, el lápiz con semillas de árboles, se completa el ciclo de vida del lápiz.

“El lápiz viene de un árbol, escribes con él, lo plantas y crece un nuevo árbol. Esa es la belleza de la naturaleza. Cuando diseñas un producto que no genera residuos sino que retribuye al planeta, nos inspira a dar pequeños pasos en nuestra vida cotidiana. Si puedo plantar un lápiz, ¿qué más puedo hacer para cuidar el medio ambiente? Ese es el núcleo de mi misión”, afirma.

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