Mónica Carrillo

Mónica Carrillo se rompe al hablar de la muerte de una amiga: «No se puede hacer nada por ella»

La presentadora reflexiona en un hilo de Twitter sobre dos cosas, la sanidad y la vida.

Redacción Cadena Dial

Mónica Carrillo vive angustiada uno de los peores momentos de su vida.

Un ictus provocó un derrame cerebral a una de sus amigas que durante días se ha debatido entre la vida y la muerte en un hospital con el peor de los desenlaces.

La presentadora de Antena 3 quiso compartir en un hilo de Twitter una profunda reflexión sobre la situación actual de la sanidad pública en nuestro país y también sobre lo inesperada que es la vida y el zarpazo que de ella recibes cuando menos te lo esperas


Mónica Carrillo: «Hay muerte cerebral, no hay posibilidad de hacer nada por ella

En el hilo de Twitter que ha compartido la periodista explica que los médicos no van a poder salvar a su amiga.

La reflexión que se ha viralizado en pocas horas, dice así:

«Permítanme la licencia de hablarles de algo personal, pero tengo la necesidad de hacerlo. Esta semana, estuve viendo a una amiga que lleva varios días sedada en la UCI tras haber sufrido un ictus con derrame cerebral. Cuando entro a un hospital siempre tengo la misma sensación…Lo de entrar en un mundo al que damos la espalda en el día a día porque esa realidad no es agradable de ver. Los boxes de cuidados intensivos sin separación únicamente unidos por la gravedad del asunto, de cada una de las personas que allí yacen. Unas conscientes, otras no.

Salí de allí de la única manera en la que se puede salir: resignada y esperanzada por si la ciencia pudiera hacer algo por recuperarla. Me acaban de decir que hay muerte cerebral y que no hay posibilidad de hacer nada por ella. Mañana la desconectan. Es injusto para ella y para las personas que la queremos, pero me gustaría lanzar dos mensajes:

Agradecimiento a los sanitarios que cada día atraviesan esas puertas a las que el resto no nos gusta mirar. Gracias por su profesionalidad y cariño hacia los pacientes. Y la segunda reflexión es para todos, también para mí. Preocupémonos por lo importante. Prioricemos nuestros motivos de angustia, porque, cuando la vida golpea, no suele avisar. Vivan, intenten ser felices y hacer felices a quienes les rodean. Mis disculpas por el desahogo».

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