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Sara Carbonero ya no esconde su amor con Nacho Taboada

Ambos han viajado a Copenhague con motivo del 36 cumpleaños del músico

Ana Más

Ya ha llovido desde que allá por el mes de junio contáramos que Sara Carbonero parecía estar de nuevo enamorada. Entonces se le atribuía una relación con el músico Nacho Taboada con el que se le había visto varias veces disfrutando de la noche madrileña, pero ella no confirmaba ni desmentía nada. Una actitud completamente diferente a la de ahora, seis meses después la pareja ya no esconde su amor.

Nacho Taboada, es íntimo amigo de su gran amiga Isabel Jiménez y Álex Cruz, su marido y en su día la revista Semana  contaba cómo comenzó su historia de amor cuando tras un concierto del músico, Sara entró en el camerino y según fuentes cercanas, ese momento supuso un antes y un después para la pareja, que a partir de ahí fueron vistos disfrutando por distintos locales de malasaña y en otros eventos.

Entonces la revista Hola ya publicaba algunas imágenes de ambos abrazándose, riendo y caminando de la mano e incluso despidiéndose con un apasionado beso en el momento en que Sara entraba en un taxi.


Sara Carbonero viaje de amor a Copenhague

 

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El productor acaba de cuplir 36 años y ambos han viajado a Copenhague, esta es la primera vez que Taboada comparte con sus seguidores en redes algunas imágenes en las que aparece Sara, que por su parte también compartía una foto tomada en el mismo lugar aunque mostrando solo un paisaje con la luna como protagonista, una imagen junto a la que escribía, «MÅNGATA. Palabra sueca que no tiene traducción, es el reflejo a modo de camino que deja la luz de la luna al reflejarse en el agua (O uno de esos instantes en los que te quedarías a vivir para siempre”.

El músico  también escribía un profundo texto en el que reflexionaba sobre la edad y el paso del tiempo, «Y ahora, más que hacernos adultos, nos vamos deshabituando a ser jóvenes. Así vamos dándole vueltas al sol sintiendo mucha gratitud por dentro. La gratitud se proyecta. Nos impulsa a hacer el bien y desearlo para los demás. Es un deseo de compartir y de buscar el encuentro»,

Y terminaba diciendo, “Parafraseando a Vetusta Morla, no llovió finalmente en el canal de Copenhague, pero la corriente sí que nos enseñó el camino hacia el final”. Profundos y enamorados así parece que está la pareja.

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