Sara Carbonero e Iker Casillas

Iker Casillas pide prudencia tras la operación de urgencias de Sara Carbonero en un hospital de Lanzarote

El exguardameta español asegura que la situación está controlada, aunque el postoperatorio será determinante

Alba García-Fogeda

La preocupación por el estado de salud de Sara Carbonero, que ingresó de urgencia en un hospital de Lanzarote, ha generado una gran expectación mediática en las últimas horas. La información fue adelantada por la revista Semana, que detalló que la periodista fue hospitalizada el pasado 2 de enero tras comenzar a encontrarse mal de manera repentina durante unas vacaciones en la isla.

Carbonero se encontraba en Lanzarote junto a su pareja, José Luis Cabrera, y un grupo de amigos, entre ellos Isabel Jiménez, cuando decidieron trasladarla a un centro médico debido a su malestar. Dado su historial clínico, el equipo sanitario optó por ingresarla y someterla a una intervención quirúrgica, una decisión que se tomó por estrictos criterios médicos.

Desde su entorno más cercano se ha insistido en la necesidad de prudencia, respeto y evitar especulaciones, subrayando que la evolución dependerá del proceso de recuperación marcado por los profesionales sanitarios.

 

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Iker Casillas, pendiente de la evolución de Sara Carbonero

Tras conocerse la noticia, uno de los focos de atención se ha situado en Iker Casillas, expareja de la periodista y padre de sus hijos. Según se ha comentado en el programa Y ahora Sonsoles, el exfutbolista ha estado informado en todo momento de lo ocurrido.

El colaborador Pipi Estrada explicó en Fiesta que habló directamente con Casillas, quien trasladó un mensaje de cautela. «La situación está controlada, hay buenas noticias, pero hay que esperar al postoperatorio. A la espera de que no se complique nada», señaló, reflejando la prudencia con la que se está viviendo este momento.

En las últimas horas también se sabe que un médico de máxima confianza de Sara Carbonero se ha desplazado hasta Lanzarote, lo que refuerza el seguimiento cercano de su evolución. Entre las decisiones que se valoran está la posibilidad de mantenerla ingresada en la isla o estudiar un traslado a otro centro hospitalario, siempre en función de su estado.