Kiko Hernández

Kiko Hernández recuerda entre lágrimas una emotiva historia de sus hijas con Mila Ximénez

El colaborador no pudo contener las lágrimas

Noelia Bertol

Sálvame celebraba este jueves su 14 aniversario. Una jornada muy especial que en el programa aprovecharon para recordar los mejores momentos que han vivido, pero también a aquellos que ya no están. Mila Ximénez, que falleció en junio de 2021 a causa de un cáncer de pulmón, volvía a ser protagonista al ser recordada con cariño por todos sus compañeros. Uno de los más emocionados de la tarde fue, sin duda, su gran amigo Kiko Hernández.

Este fue una de las personas que peor afrontó la muerte de Mila, pues estaban muy unidos. Por eso no ha podido evitar romperse de nuevo cuando el programa le entregaba un bote de purpurina, un objeto cuyos significado muchos no entendían en un primer momento y que el colaborador se encargó de explicar  visiblemente emocionado.

Hernández recordaba cómo la enfermedad de Mila llegó en plena pandemia y la manera en la que estos siguieron conectados y hablando diariamente. “En la pandemia, Mila hablaba todos los días conmigo, y lógicamente con mis hijas. Era la época en la que empezaban a hablar y hacíamos muchas videollamadas porque no se podía salir de casa, y la época en la que ella se puso enferma”, apuntaba.


Kiko Hernández rescata un emotivo recuerdo con Mila y sus hijas

La inocencia de las pequeñas emocionó a Mila Ximénez, y es que una de ellas, Abril, comprendió que esta estaba enferma, fue en busca de un bote de purpurina. “Le dijo: ‘Para curarte te tienes que poner purpurina en la frente y te vas a poner buena’”, recuerda Kiko.

Lo que parecía un comentario sin importancia de una niña se convirtió en un gesto de comprensión y cariño por parte de Mila, pues en la siguiente videollamada que compartieron esta apareció con la frente llena de purpurina. “Le dijo a mis hijas: ‘Esto es lo que voy a hacer cuando vaya a darme quimioterapia’. Y todas las veces que iba al hospital iba con la purpurina en la frente”, añadía el colaborador con lágrimas en los ojos.

Su relación con Mila era muy cercana y con su marcha a Kiko Hernández le quedó un gran vacío en su vida. “A mí no se me ha ido una amiga, se me ha ido mi mejor amiga”, expresaba.