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Una chica se muerde las uñas.

¿Te muerdes las uñas? Esto es lo que le sucede a tu cuerpo cada vez que lo haces 

Infecciones y malformaciones en el dedo y en los dientes son algunos de los daños más visibles 

Teresa Moreno

Si eres de las que no para de morderse las uñas con frecuencia y lo haces hasta tal punto de arrancarte la piel de los dedos, es importante que sepas que sufres onicofagia. Esto puede producir a corto plazo problemas en los dientes, deformaciones en la cutícula, alteraciones en la piel e infecciones, entre otros. Y en un caso muy extremo hasta podría suponerte la pérdida de la uña. 

La mayoría de las personas que realizan este hábito lo hacen de forma automática e inconsciente. De hecho, es algo que según afirma Leticia Doñagueda, psicóloga en El Prados Psicólogos, es algo que “no pueden controlar”. Aun así, la especialista alerta de que es una conducta muy común en niños y adolescentes que tienden a olvidar en la edad adulta: “A medida que vamos creciendo, el hábito de comerse las uñas puede verse modificado por otro tipo de conductas como morder el bolígrafo, fumar, tocarse el pelo…”. 

Según Lidia Asensi, experta en psicología, este hábito compulsivo tiene un origen psicológico, ya que la onicografia está calificada con un “trastorno de tipo obsesivo compulsivo” relacionado con un elevado nivel de estrés y ansiedad, que a la persona que lo padece le resulta muy complicado de gestionar.  


Causas de morderse las uñas 

Según las expertas existen varios motivos que podrían llevar a un individuo a comerse las uñas con frecuencia: 

  1. Estrés. Una determinada situación puede ocasionarles en un momento puntual un pico de estrés, ya sea un examen, la entrega de un proyecto, una reunión…
  2. Ansiedad. Cuando esas situaciones de nerviosismo pasan a otro nivel y les genera “angustia”, muchas personas tienen la necesidad de morderse las uñas con frecuencia.
  3. Timidez y/obaja autoestima. Las personas exigentes, la frustración y hasta la rabia puede llevar a más de uno a padecer onicofagia.
  4. Miedo. Otro factor elemental asociado a este trastorno podría ser el miedo, ya que esto puede llevarnos a situaciones de estrés por explorar lo desconocido y, por ende, a repetir este tipo de conducta.  

El peligro de comerse las uñas 

Lidia Asensi alerta de que morderse las uñas puede provocar consecuencias muy negativas en la salud. Por un lado, a nivel físico puede llevar a “infecciones y desconfiguración de los dedos y/o dientes”. Por otro lado, a nivel emocional esto puede generar una mayor frustración por ser una conducta “difícil de controlar”. 

Además, la psicóloga añade un nivel más, el social, el cual también resulta peligroso ya morderte las uñas puede afectar a tu imagen de forma muy negativa, lo que en ocasiones podría llevarte a situaciones de rechazo. 

Pero… ¿cómo dejar de morderte las uñas? 

A estas alturas, es posible que si te muerdes las uñas hayas probado todo tipo de métodos para evitarlo. Desde esmaltes con sabor amargo, pasando por mantener las uñas muy cortitas y llegando hasta masticar un chicle para olvidarte del estrés.  

Como sabrás, esto no es suficiente porque esta conducta esconde otros factores detrás que a simple vista no se ven. Lidia Asensi aconseja estudiar en qué momentos sueles repetir este tipo de conducta e identificar las emociones que te inundan en ese momento y trabajarlas poco a poco en terapia.  

Quién se muerde con frecuencia las uñas ya ha probado diferentes métodos para dejar de hacerlo: esmaltes con sabor amargo, mantener las uñas cortas, masticar chicle en lugar de meterse las uñas en la boca… Al parecer, según cuenta Lidia Asensi, estas alternativas no son suficientes para que la conducta cese e insiste en trabajar en la causa que genera esa ansiedad, ese estrés o ese nerviosismo. 

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