Estamos atravesando las semanas más calurosas del año, las temperaturas se disparan y el ventilador y el aire acondicionado se convierten en los mejores aliados para hacer frente al día a día. Además, con el aumento del calor tenemos que prestar atención a algunos objetos cotidianos de nuestro hogar que necesitan cuidados especiales. Es, por ejemplo, el caso de las neveras, a las que deberemos regular la temperatura dependiendo de la temporada en la que estemos, o nuestras plantas, que tendremos que mantener en un sitio donde el sol no pegue de manera continua. Pero otros elementos que pueden pasar más desapercibidos también se deben proteger de manera especial como es el caso de los fármacos; los medicamentos en verano podrían perder su eficacia en caso de no estar protegidos adecuadamente.
View this post on Instagram
Cada tratamiento cuenta con una composición química distinta. Este factor es el que hace que sea imposible establecer un patrón de conservación equidistante para todos ellos. Es conveniente saber que en cada uno de los prospectos que incluyen los medicamentos existe un apartado que bajo el título ‘Conservación’ explica cómo se debe mantener el fármaco para mantener su eficacia. Existen varias escalas:
-Con temperatura oscilante entre 2 y 8 grados centígrados: Se deben guardar en el frigorífico, y para identificarlos de manera clara, cuentan con un icono de copo de nieve en su envase. Para transportarlos, por ejemplo, a nuestro lugar de residencia vacacional, se deberá trasladar en una nevera con bloques de hielo que consigan conservar el frescor, pero sin que exista contacto directo con el medicamento, que debe llevarse en todo momento en su embalaje original.
-A temperatura ambiente: Son los que deben conservarse entre los 8 y los 25 grados centígrados aproximadamente. Pese a que no hace falta conservarlos en refrigeración, se aconseja que estén guardados en lugares que no tengan contacto directo con la luz solar, prefiriendo los sitios más frescos y secos.
-También existen medicamentos que no tienen condiciones especiales de conservación y pueden soportar cualquier temperatura sin llegar a degradarse. Pese a ello, es recomendable mantenerlos a temperatura ambiente siempre que sea posible.
Hay productos farmacéuticos que no muestran el aspecto de conservación en su etiquetado, como algunos colirios, que aunque es preferible que estén refrigerados, pueden aguantar fuera de la nevera hasta dos semanas por regla general.
Por su parte las plumas y viales de insulina siempre deberán estar en el grupo de los fármacos que se conservan entre 2 y 8 grados centígrados, exceptuando los que se vayan a usar en el momento, qué podrían estar hasta 28 días a temperatura ambiente.
Por último, hay fármacos que pese a que puedan pasar desapercibidos en un primer momento sufren especialmente con el calor. Estos son las pomadas, los supositorios o las cremas, que pueden sufrir cambios si no se conservan bien, por lo que se aconseja seguir las instrucciones de su etiquetado.
MÁS SOBRE:
© Sociedad Española de Radiodifusión, S.L.U. 2026. Todos los derechos reservados
© Quedan reservados todos los derechos tanto sobre programas radiofónicos y las obras y prestaciones que formen parte de ellos, como sobre los contenidos publicados en esta página web. Sociedad Española de Radiodifusión SLU ejerce la oposición expresa frente al uso de sus obras y prestaciones en la elaboración de revistas de prensa prevista en el artículo 32.1 del TRLPI. Sociedad Española de Radiodifusión SLU realiza la reserva expresa frente la reproducción, distribución y comunicación pública de sus trabajos y artículos sobre temas de actualidad prevista en el artículo 33.1 del TRLPI, asimismo, también realiza una reserva expresa de las reproducciones y usos de las obras y otras prestaciones accesibles desde este sitio web a medios de lectura mecánica u otros medios que resulten adecuados a tal fin de conformidad con el artículo 67.3 del Real Decreto - ley 24/2021, de 2 de noviembre, así como frente a cualquier utilización de sus contenidos por tecnologías de inteligencia artificial, sea cual sea su naturaleza y finalidad.