
Lejos de ser una composición planificada con calma, Insurrección nació de la urgencia. Según ha explicado García, todo surgió en un momento de prisa dentro del estudio de grabación, cuando el grupo se dio cuenta de que el álbum no estaba completo y faltaba material para terminar el disco: «Nos faltaba una canción en el disco, el disco dura muy poco y nos falta minutaje», recuerda el cantante, aludiendo a las limitaciones técnicas de la época, en la que cada segundo contaba para cuadrar la cara A y la cara B de los vinilos.
Ante esa situación de emergencia, ambos decidieron aprovechar una idea musical que Quimi había tocado previamente de forma informal en un hotel: «Yo recuerdo que Quimi había tocado una cosa que me enseñó en un hotel».
Sin apenas margen de tiempo, se pusieron manos a la obra: «Empezamos y en dos horas teníamos la letra también». El resultado fue una composición breve, de apenas dos minutos, condicionada precisamente por la urgencia de completar el disco.
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