Dejar de fumar es uno de los objetivos soñados de miles y miles de personas que viven con una adicción constante hacia los cigarrillos o hacia cualquier dispositivo que incorpore la combinación entre humo y nicotina. Y aunque sea una tarea tediosa, hay quienes consiguen deshacerse por completo de esta rutina tan poco favorable para la salud humana, llegando a experimentar algunos efectos secundarios que son completamente desconocidos para muchos.
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Y es que al dejar completamente el tabaco, el cerebro y el cuerpo comienzan a reajustarse tras estar dependiendo de la nicotina, acarreando consecuentemente con algunos síntomas temporales que se repiten en muchas personas, como pueden ser los siguientes.
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5 efectos secundarios que podrás experimentar al dejar de fumar
Insomnio – Es uno de los efectos secundarios más comunes al dejar de fumar, y esto se debe a que el efecto estimulante que la nicotina producía en ciertos neurotransmisores cerebrales ya no existe, aumentando los niveles de activación e impidiendo la conciliación del sueño. Además, también se hace notar en que las personas que dejan de fumar suelen despertarse más a lo largo de la noche.
Estreñimiento y cambios en el tránsito intestinal – La nicotina puede actuar como un tipo de estimulante para nuestro intestino, por lo que este se ralentiza hasta que recupera de nuevo su ritmo normal necesitando alrededor de 3 semanas. De este modo, al dejar de fumar podrás notar que la frecuencia con la que vas al baño disminuye, que estás más hinchado/a o que tus digestiones son más lentas.
Dificultad para concentrarse – Cuando dejes de fumar podrás sentir que en ciertos momentos tu mente se nubla y que te cuesta poner el foco en tareas que antes te resultaban muy sencillas. Esto se debe a que algunos neurotransmisores como la dopamina tardan en regularse de dos a cuatro semanas, produciendo esta sensación.
Cambios emocionales – El cerebro puede hacernos percibir menos estímulos cuando dejamos los cigarrillos, sobre todo en las tres primeras semanas . Como consecuencia, nuestros niveles de irritabilidad o ansiedad se verán más elevados y la sensación de ‘bajón’ o de aburrimiento será más que frecuente.
Aumento de la tos – Aunque la tos es un síntoma normalmente vinculado al tabaquismo, lo cierto es que al dejar de fumar los cilios pulmonares se reactivan para limpiar los pulmones causando flemas, mucosidad y más tos de la habitual. Este efecto secundario puede extenderse durante meses, aunque es una señal de sanación.