
En ocasiones, ciertos gestos cotidianos son fundamentales para ayudar a que tu pequeño comprenda las distintas normas de convivencia. Marcar los límites y explicar a tiempo la manera correcta de hacer las cosas puede evitar muchas discusiones innecesarias y mejorar la relación con tu hijo.
En este sentido, el pediatra Carlos González explicaba cuáles son algunos de los errores más comunes que cometen madres y padres en la educación diaria.
«Los padres suelen decir ‘no se pinta en la pared’ solo después de que el niño ya lo ha hecho. Primero ocurre la acción, luego llega el enfado y finalmente aparece una norma que nunca se explicó«, asegura González.
De este modo, el especialista afirma que el simple gesto de anticiparse puede ser clave para fomentar una buena educación: «Anticipar las normas no significa decir ‘no’ constantemente ni limitar la exploración infantil. Al contrario, supone ofrecer información clara antes de que surja el conflicto«.
Además, explica que cuando un niño conoce de antemano las conductas que se esperan de él, se siente más seguro, reduce su ansiedad y comprende mejor los límites.
Por ejemplo, si tu hijo quiere hacer un dibujo, lo idóneo sería advertirle antes de sacar las pinturas de que «solo se pinta en el papel«. Del mismo modo, si vais a acudir a un lugar en el que el silencio es una norma no escrita, conviene explicarle antes de entrar que es necesario «hablar bajito«.
Este tipo de mensajes preventivos puede evitar riñas innecesarias y mejorar notablemente la convivencia familiar y la crianza en el día a día.
Además, un estudio publicado por la revista Pediatrics demostró que la «anticipación de expectativas y normas» está directamente relacionada con un mejor desarrollo infantil. Por ello, no dudes en poner en práctica esta sencilla estrategia si quieres mejorar tu relación con tu hijo y fomentar una educación basada en la calma y la comprensión.
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