
Más que una solución milagrosa, forman parte de un conjunto de prácticas culturales transmitidas de abuelos a padres. Este remedio busca acompañar los momentos de malestar digestivo con calma.
Entre estas infusiones, la más mencionada en los hogares es la de manzanilla, una planta asociada históricamente al bienestar digestivo. Por eso, muchas familias la preparan de forma muy diluida. Así, todos los factores como el olor, el calor del vapor hacen que se genere el ambiente ideal alrededor del bebé para que este haga bien la digestión.
También es habitual recurrir al baño templado, un recurso sencillo que muchas madres y padres utilizan para aliviar la hinchazón del bebé. El agua tibia, combinada con un ambiente tranquilo, puede ayudar a que el pequeño se relaje, lo que a menudo contribuye a que las molestias digestivas se perciban con menor intensidad.
Aunque estos remedios forman parte de la cultura familiar de muchos hogares, es importante recordar que cada bebé es diferente. Pero si tu bebé tiene cualquier malestar persistente debe ser consultado con profesionales de la salud. Los remedios naturales pueden acompañar, pero nunca reemplazar los remedios recomendados por un médico.
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