
El informe, elaborado bajo el Observatorio del Instituto de la Música, analiza tanto la música grabada como la actividad en directo. Sus resultados dibujan un mapa en el que Latinoamérica tiene un papel especialmente relevante y en el que conviven artistas de distintas generaciones y estilos.
El directo concentra buena parte de ese impacto. Según el estudio, los conciertos de artistas españoles fuera de España generan 110 millones de euros al año, lo que representa el 71% del impacto económico internacional estimado. En esta categoría se incluyen las giras comerciales, los festivales, las ferias y otros eventos.
Latinoamérica aparece como el principal destino. México y Argentina tienen un peso destacado dentro de una región que concentra el 37,3% de las actuaciones detectadas, por delante de la Unión Europea, con un 29,1%, y de Estados Unidos, con un 20,4%.
La música grabada aporta otros 44 millones de euros al impacto internacional. El estudio señala el consumo en plataformas digitales, los royalties y la sincronización (el uso de canciones en películas, series, programas o publicidad) como algunas de las vías que contribuyen a esa cifra.
Alejandro Sanz llega, además, a este momento con un nuevo proyecto discográfico. El artista ha completado ¿Y ahora qué +?, un álbum de 13 canciones que reúne colaboraciones con nombres como Shakira, Manuel Turizo, Carín León, Emilia, Elena Rose y Rels B, precisamente otro de los artistas que figura entre los proyectos con mayor actividad económica internacional identificados por el estudio.
La colaboración entre ambos se materializa en No me tires flores, incluida en el nuevo trabajo del madrileño. El disco continúa así una estrategia de colaboración que conecta la trayectoria de uno de los grandes nombres del pop español con artistas de generaciones y estilos diferentes.