Bebidas energéticas

Los peligros ocultos tras las bebidas energéticas, el ‘oro líquido’ de los más jóvenes

Su consumo es cada vez más frecuente

Marcos Aceña

Se venden en latas alargadas, de colores llamativos y atractivos y con eslóganes que venden una energía que dura y dura. Estas son algunas de las claves del aumento en las ventas de las bebidas energéticas entre los más jóvenes, pero lejos de ser inofensivas pueden llegar a acarrear problemas de salud que debemos poner en valor.

Por eso, hoy desde Cadena Dial queremos hacer hincapié en el ‘oro líquido’ de las generaciones más jóvenes, explicando el por qué de la adicción que generan y los riesgos que pueden generar en el organismo de todos aquellos que las consumen de manera habitual.

Bebidas energéticas
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Un producto atractivo que genera adicción

Las marcas han sabido orientar este producto de una manera muy acertada, vinculándolo a videojuegos, fiestas o deportes extremos, algo que logra encandilar a los menores, que ven esta adrenalina como algo positivo. A esto se le suma que son bebidas baratas y fáciles de conseguir -basta con ir a la sección de cualquier supermercado-, por lo que cualquier menor de edad puede hacerse con una de ellas sin más complicaciones.

Pero no son conscientes del nivel de dependencia que pueden llegar a generar, ya que cada vez necesitarán más cantidad de bebida para conseguir los mismos efectos creando un juego psicológico que relacionarán directamente con su rendimiento, deportivo o educativo, así como con otros eventos como la fiesta.

Los últimos informes concretan que prácticamente 1 de cada 2 jóvenes ha tomado bebidas energéticas en un periodo reciente, por lo que se puede considerar un problema creciente.

Los riesgos que generan las bebidas energéticas

  • Afectan al sistema cardiovascular: Aumentando la frecuencia cardiaca y la presión arterial, favoreciendo el riesgo de sufrir problemas del corazón como arritmias y taquicardias, así como desmayos.
  • Exceso de cafeína: Una lata común de bebida energética suele tener la cafeína equivalente a tres cafés solos, por lo que puede dar efectos como el nerviosismo, temblor muscular, ansiedad o sudoración descontrolada.
  • Grandes cantidades de azúcar: Con aproximadamente 10 cucharadas de azúcar por cada lata, los picos de energía, el aumento en el riesgo de prediabetes, la mayor impulsividad y la aparición de caries son efectos comunes.
  • Impacto directo en el sueño: Los jóvenes no suelen dormir la cantidad de tiempo recomendadas por los expertos, algo que se empeora aún más entre los que consumen estas bebidas, ya que generan una mayor dificultad para conciliarlo y una mayor fatiga al día siguiente.