Estrés infantil

Cuidado con el estrés infantil: este es el problema de salud que puede aparecer años después

Un estudio revela como el esta negligencia emocional puede provocar problemas digestivos en la edad adulta

Alba García-Fogeda

El estrés no solo afecta al estado emocional en la infancia, también puede dejar una marca duradera en el organismo. Así lo confirma una reciente investigación que pone el foco en cómo las experiencias estresantes en los primeros años de vida pueden influir en la salud digestiva durante décadas.

Según un nuevo estudio de la la Universidad de Nueva York publicado en la revista Gastroenterology, los factores estresantes en la infancia está relacionados con un mayor riesgo de desarrollar problemas gastrointestinales a largo plazo.

«Nuestra investigación demuestra que estos factores estresantes pueden tener un impacto real en el desarrollo infantil y podrían influir en problemas intestinales a largo plazo», explica Kara Margolis, directora del Centro de Investigación del Dolor de la Universidad de Nueva York.

El vínculo entre estrés y digestión

Problemas digestivos
Problemas digestivos I Getty

El trabajo científico explica que el estrés temprano puede alterar el desarrollo del sistema nervioso entérico, conocido como el ‘segundo cerebro’ del cuerpo. Este sistema es clave para el funcionamiento del aparato digestivo y está estrechamente conectado con el cerebro.

Cuando un niño vive situaciones de estrés prolongado, como conflictos familiares, inseguridad o ansiedad, su organismo puede reaccionar de forma que afecte a este sistema. Con el tiempo, esto podría traducirse en molestias digestivas recurrentes o problemas digestivos, como el síndrome del intestino irritable, dolor abdominal y problemas de motilidad.

Uno de los aspectos más llamativos del estudio es que los efectos no siempre son inmediatos. De hecho, muchas personas pueden desarrollar síntomas digestivos a una edad adulta sin relacionarlos con experiencias vividas en la infancia.

Los expertos señalan que este descubrimiento ayuda a entender mejor por qué algunos trastornos digestivos no tienen una causa clara. Además, refuerza la importancia de cuidar el bienestar emocional desde edades tempranas como parte fundamental de la salud general. Este avance también abre nuevas vías en el ámbito médico. Al comprender mejor cómo el estrés influye en el desarrollo del sistema digestivo, los especialistas podrán diseñar terapias más específicas y eficaces.