
En una entrevista con Anthony Caceres, el puertorriqueño pone el foco en los primeros segundos de una canción. El artista recuerda que antes era posible dedicar hasta 40 segundos a una introducción antes de que entrara la parte vocal. Ahora, en cambio, considera que el público espera que el tema avance mucho más rápido.
«Hoy día, si tú no llegas al coro a los 30 segundos, estás tarde», explica el puertorriqueño. Él mismo reconoce que muchas de sus canciones actuales comienzan prácticamente desde el primer instante con su voz y sitúan el primer coro alrededor del segundo 23. Para Fonsi, ese formato responde a la manera en la que se escucha música actualmente.
La introducción cumple tradicionalmente varias funciones dentro de una composición: puede establecer el ritmo, presentar la tonalidad y crear la atmósfera antes de que comience la parte principal de la canción. Pero la estructura que describe Fonsi apuesta por reducir ese recorrido.
«Uno como compositor se va adaptando», asegura. El intérprete explica que, aunque comprende esta evolución, en ocasiones echa de menos la posibilidad de construir una canción con los recursos que eran más habituales años atrás: una introducción de cuerda, un solo de guitarra, un cambio de tono o un puente.
Su reflexión también pone sobre la mesa otra modificación: la duración de los temas. Fonsi señala que actualmente las canciones son «más cortitas, más al grano», con estructuras que pueden resumirse en verso, coro, verso, coro y final.
No es, sin embargo, algo que haya querido aplicar siempre a rajatabla. De hecho, reconoce que en ocasiones busca recuperar deliberadamente esa forma de componer.
Un ejemplo es Roma, la canción que grabó junto a Laura Pausini y que formó parte de su álbum El viaje. El tema fue escrito por Fonsi junto a Andrés Torres y Mauricio Rengifo.
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