David Bisbal

«Premonición», el disco más valiente de David Bisbal: adiós rizos y voz al límite

Los secretos mejor guardados del álbum del almeriense que marcó una época

Veronica Orcajo

Habla de Premonición es hablar de uno de los discos más decisivos, valientes y transformadores de la trayectoria de David Bisbal. Publicado en un momento clave de su carrera, este álbum no solo supuso una evolución musical de la mano de productores como Sebastian Krys, Kike Santander o Rick Wake, sino que sirvió para que el público descubriera a un artista dispuesto a salir de su zona de confort y a tomar las riendas de su propia identidad.

«Fui adicto a un repertorio muy exigente»: la dificultad vocal de David Bisbal

Uno de los sellos de identidad de aquel trabajo fue la altísima exigencia vocal de sus temas. El propio cantante almeriense reconoce con el paso de los años que siempre eligió canciones con una tesitura realmente complicada y tonos muy altos. Joyas del disco como «Silencio» o «Como la primera vez»—una de sus primeras composiciones que, sin ser lanzada oficialmente como sencillo, terminó convirtiéndose en un imprescindible de sus directos— exigían un esfuerzo físico enorme sobre el escenario.

Bisbal confiesa entre risas que en algún momento llegó a arrepentirse de haberse puesto el listón tan alto para los conciertos, aunque el tiempo le acabó dando la razón: esa entrega sin reservas y esa capacidad para defender temas tan complejos en vivo terminaron por ganarse el respeto definitivo del público y de la crítica.

Un giro sonoro y un corte de pelo de lo más comentado 

Más allá de la voz, Premonición supuso una auténtica revolución estética y sonora. Mientras que sus anteriores trabajos bajo la mano de Kike Santander apostaban por una producción voluminosa y un «tren latino» repleto de arreglos, la llegada del productor Sebastian Krys aportó un matiz más minimalista y con tintes de rock latino: 

«Sebastian Krys me acercó a un sonido más minimalista dentro de la producción del disco, lo cual me dio pie a cambiar mi aspecto físico: me corté el cabello, me quité los rizos cuando la gente pensaba que esto jamás iba a suceder».

Un paso valiente con el que admite haber quitado «probablemente uno de los fuertes míos de reconocimiento»

Ese cambio de sonido pedía a gritos una transformación visual. Fue entonces cuando David Bisbal tomó la decisión más arriesgada de su carrera: cortarse el cabello y despedirse de los icónicos rizos que se habían convertido en su gran seña de identidad. Aunque muchos pensaban que jamás daría ese paso al desprenderse de uno de sus elementos visuales más reconocibles, el almeriense apostó de lleno por la renovación.

En el caso de «Cómo la primera vez», una de las primeras composiciones suyas que entraron en un álbum, Bisbal destaca el papel de su equipo para dar el salto como autor: «Mi productor Quique me estaba dando la oportunidad de crecer y aprender. Eso también fue una fase importante para que la gente empezara a conocerme de otra manera».

La improvisación de Wisin & Yandel y la magia de las colaboraciones

El disco también dejó anécdotas inolvidables en el estudio, como la histórica colaboración con Wisin & Yandel en el tema «Torre de Babel». Grabado en el estudio de Pablo Manzanero, Bisbal recuerda con admiración cómo la dupla de reguetón llegó sin nada preparado y creó absolutamente toda su parte mediante la improvisación pura, dejando al almeriense totalmente fascinado por su talento.

Así recordó el artista lo impactado que se quedó tras ser testigo de primera mano de la capacidad de trabajo de la dupla urbana:

«Fue brutal colaborar con Wisin y Yandel. Cuando vinieron, no daban crédito. No tenían preparado absolutamente nada de la canción: lo hicieron todo improvisado, lo cual me hizo admirarlo todavía más».

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