Taylor y Malú

Malú y el fenómeno ‘Eras’ de Taylor Swift: El renacimiento visual y emocional de una estrella

Un viaje por el tiempo que celebra su legado más auténtico

Santiago Del Valle

En el mundo de la música hay artistas que no solo cantan, sino que nos acompañan a lo largo de nuestro proceso vital. Malú, una de nuestras cantantes Dial, parece estar viviendo un momento espejo con el fenómeno Eras de Taylor Swift.

Y es que no se trata solo hacer un repaso de grandes éxitos, sino de abrazar cada etapa, herida y triunfo. En este renacimiento vemos a una estrella que ha decidido mirar atrás para impulsarse a lo que viene con una fuerza increíble, regalándonos una versión de sí misma más madura, visualmente deslumbrante y, sobre todo, libre.

Las 7 noches de Malú en Las Ventas

Este renacimiento tiene ya tiene fecha estipulada en el calendario con un proyecto sobresaliente: Las 7 noches. La cantante vuelve a la Plaza de Toros de Las Ventas para una serie de conciertos que han despertado un hambre de música en directo que solo una artista de su talla puede saciar.

El desafío es bastante impactante: la madrileña se entregará a su público en siete fechas clave: el 20 y 22 de febrero, y el 1, 5, 12, 13 y 15 de marzo de 2025. Siete noches donde Madrid se convertirá oficialmente en una ciudad de papel.

 

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Pero, ¿qué tiene que ver el universo de Taylor Swift en todo esto? La conexión es más profunda de lo que parece.

Al igual que la estadounidense paralizó el mundo con su Eras Tour, nuestra Malú ha encontrado en este concepto el vehículo perfecto para su renacimiento. Hablamos de esa tendencia de mujer moderna que decide no pedir permiso para evolucionar.

 

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La artista ha sabido leer muy bien este fenómeno global, entendiendo que su carrera no tiene porque seguir una línea recta, sino que puede decantarse por un conjunto de eras (desde la pureza de Aprendiz hasta la garra de A todo sí) que merecen ser celebradas con la misma importancia.

Es esa ambición de crear un concepto visual coherente, casi cinematográfico, lo que nos hace ver en los próximos directos de Madrid un reflejo de esa calidad de maestra del pop que ha puesto de moda la artista de Pensilvania: ser la dueña absoluta de su propia narrativa.

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