
Las siglas proceden de E-cigarette or Vaping Use-Associated Lung Injury y hacen referencia a una lesión pulmonar asociada al uso de cigarrillos electrónicos o productos de vapeo.
️ Francisco Pascual, médico experto en conductas adictivas, sobre los vapeadores: «Tienen sustancias cancerígenas y muchos de ellos tienen nicotina. La obligación de los sanitarios y el Ministerio de Sanidad es proteger la salud de las personas»
https://t.co/RKyJBJwysm pic.twitter.com/bVVmB6yqnA
— Hora 25 (@Hora25) July 21, 2026
El gran brote que hizo saltar las alarmas se produjo en Estados Unidos en 2019. La investigación relacionó especialmente los casos con productos que contenían THC procedentes de fuentes informales. Además, el acetato de vitamina E, utilizado como aditivo en algunos de ellos, quedó fuertemente vinculado con aquel brote, aunque no se ha descartado la intervención de otras sustancias.
Una de las dificultades es que EVALI puede manifestarse de distintas maneras. Entre los síntomas registrados se encuentran tos, dificultad para respirar y dolor en el pecho, pero también fiebre, escalofríos, pérdida de peso, náuseas, vómitos, dolor abdominal o diarrea. Estos pueden aparecer en cuestión de días o desarrollarse durante varias semanas. No existe, además, una prueba única que permita identificarla inmediatamente: los profesionales deben valorar los síntomas, los antecedentes de vapeo y descartar otras posibles causas.