Ahorro de dinero

Qué son las cuentas remuneradas, depósitos y cuentas de ahorro: diferencias y cuál te conviene más

Si lo que buscas es mover tu dinero pero sin pagar intereses altos o llevarte un mayor beneficio, ¡apunta!

Sandra Escobar

En la sociedad en la que vivimos, más que nunca, nos preocupa el futuro; el cual, inevitablemente, tiene que ver con el dinero. Hasta ahora, guardarlo en el banco ha sido una de las formas favoritas de ahorro para quienes buscan seguridad y tranquilidad, pero no es la única opción si lo que buscas es ahorrar.

Algunas de las mejores alternativas son las cuentas de ahorro, las cuentas remuneradas y los depósitos a plazo fijo; pero tienen características diferentes y elegir uno u otro puede marcar la diferencia a la hora de aumentar tu patrimonio.

Cuenta de ahorro: la hucha de toda la vida

La cuenta de ahorro está pensada para apartar dinero con un objetivo concreto, ya sea crear un colchón para imprevistos, ahorrar para un viaje o preparar una compra importante. Su principal ventaja es que ayuda a mantener el dinero separado de los gastos del día a día, facilitando una mejor organización financiera.

Desde Caja Rural explican que más que una herramienta para obtener rentabilidad, se trata de una forma sencilla de adquirir el hábito de ahorrar y tener más control sobre las finanzas de cada uno.

Cuenta remunerada: una hucha rentable

Las cuentas remuneradas han ganado popularidad porque permiten conseguir intereses por los ahorros sin tener limitado o vetado el acceso al dinero. En otras palabras, el banco paga una pequeña rentabilidad por tener el saldo en la cuenta, pero el titular puede seguir utilizándolo cuando quiera.

Ahorro de dinero (Getty)

Suelen permitir hacer transferencias, domiciliar recibos o incluso pagar con tarjeta, igual que una cuenta corriente tradicional. Eso sí, algunas entidades exigen cumplir ciertas condiciones, como domiciliar la nómina o mantener un saldo mínimo para acceder a la mejor remuneración, como señala el asesor financiero Javier Linares.

Depósito a plazo fijo: paciencia pero con garantías

El funcionamiento de un depósito es muy simple: el cliente deja una cantidad de dinero en el banco durante un periodo determinado y, a cambio, recibe unos intereses acordados desde el principio. 

Su principal atractivo es que se sabe exactamente cuánto se va a ganar. Sin embargo, hay una condición importante: durante ese tiempo el dinero queda bloqueado. Si surge la necesidad de recuperarlo antes del plazo de vencimiento, puede haber penalizaciones o incluso perderse parte de los intereses generados.

¿Cuál es mejor para ahorrar dinero?

Aunque la respuesta depende de cada situación personal, las cuentas remuneradas se han convertido en la opción más equilibrada para muchos ahorradores, ya que te permiten obtener una rentabilidad por el dinero depositado sin tener que renunciar a él si surge un gasto inesperado. 

Mientras que los depósitos siguen siendo una alternativa interesante para quienes tienen claro que no van a necesitar sus ahorros durante varios meses o años y valoran la tranquilidad de conocer desde el primer día cuánto van a ganar, como bien apuntan desde Banco Sabadell. 

Por su parte, las cuentas de ahorro resultan muy útiles para organizar el dinero y crear hábitos financieros saludables, aunque normalmente ofrecen menos ventajas en cuanto a rentabilidad.

En definitiva, si se busca una combinación de seguridad, cierta rentabilidad y libertad para disponer del dinero en cualquier momento, las cuentas remuneradas son actualmente la mejor alternativa. Algunos expertos recomiendan incluso combinar varias opciones: mantener una parte del ahorro en una cuenta remunerada para imprevistos y destinar el dinero que no se vaya a necesitar a corto plazo a un depósito a plazo fijo.