
Guisos, potajes, sopas y pucheros, durante años relegados al estante de lo calórico al ser considerado por muchos como platos ‘demasiado pesados’, viven un inesperado renacimiento. Y lo hacen con fuerza, convertidos en un símbolo de salud, sostenibilidad y tradición.
Una corriente que ha comenzado a triunfar también en las redes sociales, donde muchos creadores de contenidos jóvenes se suman a compartir recetas tradicionales típicas de cada zona de España.
@sofiatecocina Patatas con Choco de Huelva Ya sé que en Huelva se come de lujo, que hay un jamón increíble y que las gambas son de otro planeta… pero es verdad que a mí los guisos me vuelven loca así que tuve que hacer si o si estas patatas con choco, que en serio, Dime, ¿conocías esta receta onubense? ⬇️ #patatasconchoco #patatas #papasconchoco #recetasandaluzas #comidaandaluza #recetastradicionales #comidatradicional #andalucia #diadeandalucia #recetasfaciles #parati #foryou #fyp ♬ Viva Huelva – Los del Guadalquivir
La dietista-nutricionista Patricia L. Vilca Salazar, en palabras a WeLife, explica que el flexitarianismo consiste en comer sano, y que esto no necesariamente está relacionado con hacer dieta.
Y es que mientras la dieta se ha asociado siempre a buscar sustitutos de otros alimentos más grasos o calóricos, este modelo de alimentación busca aprovechar lo que la dieta meditarránea nos aporta para comer variado y saludable.
El flexitarianismo, como el vegetarianismo, se centra en el consumo de verduras y legumbres. Sin embargo, mientras en el segundo se restringe todo alimento animal, en el primero sí se consumen pescados y carnes de manera ocasional.
En este contexto, los platos de cuchara han demostrado ser no solo compatibles con una nutrición saludable, sino también aliados valiosos para mejorar la relación con la comida y, en algunos casos, incluso facilitar la pérdida de peso cuando forman parte de un plan estructurado.
Una manera más de darle la razón a esa generación que fueron nuestros abuelos, que se alimentaron principalmente de esos guisos que huelen a hogar y reconfortan.
Por si fuera poco el valor de la tradición y el componente saludable, otro elemento que explica esta tendencia cada vez abrazada por más personas es la sostenibilidad.
Frente a productos traídos de la otra punta del mundo o los ultraprocesados con largas listas de ingredientes, los guisos de toda la vida apuestan por materias primas locales, de temporada y con menor impacto medioambiental.