Síndrome del Impostor

Una encuesta afirma que más del 80% de los profesionales han sufrido Síndrome del Impostor 

Aumenta la inseguridad en el trabajo

Jesús Ruiz

A todos nos suena el famoso Síndrome del Impostor y puede ser que lo hayamos padecido en algún que otro momento de nuestra vida. Este pensamiento nos hace creer que carecemos de talento o de validez en diferentes situaciones personales. 

Auge del Síndrome del Impostor

Es muy común en los profesionales en España, según una encuesta realizada por la consultora de recursos humanos Hays, el 88% de los profesionales reconoce haber experimentado esta sensación en algún momento de su trayectoria laboral. De ellos, un 47% afirma haberla vivido de forma ocasional, mientras que un 41% asegura sentirla con frecuencia. Solo un 12% declara no haberla experimentado nunca. 

Este fenómeno se caracteriza por la dificultad para reconocer los propios méritos y por la sensación constante de no estar suficientemente preparado para asumir determinadas responsabilidades. Quienes lo padecen suelen atribuir sus éxitos a factores externos, como la suerte, y temen ser considerados menos competentes de lo que realmente son. 

Lejos de afectar únicamente a los trabajadores más jóvenes o con menos experiencia, el estudio revela que también es habitual entre profesionales con carreras consolidadas. Incluso personas con reconocimiento, experiencia y buenos resultados pueden llegar a cuestionar sus capacidades y minimizar sus logros. 

Síndorme del impostor
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Entre las principales causas identificadas se encuentran las comparaciones con otros compañeros, señaladas por el 37% de los encuestados. También influyen los procesos de selección y la incorporación a nuevos puestos de trabajo, situaciones que suelen aumentar la presión y la inseguridad profesional. 

Para combatir esta situación, los especialistas recomiendan desarrollar una visión más objetiva del propio rendimiento. Acciones como registrar los logros alcanzados, solicitar retroalimentación de forma periódica y basar las valoraciones personales en hechos concretos pueden ayudar a reforzar la confianza. 

Las organizaciones también desempeñan un papel fundamental. Fomentar una cultura de comunicación abierta, reconocimiento del talento y feedback continuo contribuye a reducir la incertidumbre y fortalecer la seguridad de los equipos. Asimismo, los liderazgos cercanos y el acompañamiento profesional pueden ayudar a disminuir las comparaciones constantes y favorecer el desarrollo individual. 

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