El «Ghosting» o cómo romper con alguien en la era digital

Nuria Serena

Una forma cruel y cobarde de acabar con las relaciones de pareja y que se ha puesto de moda en los últimos años. Cada vez hay más personas que desaparecen de la vida de otras sin una explicación, sin unos adiós, sin decir nada.

Y eso es muy duro… el no saber, el no conocer el por qué provoca que el duelo sea más largo y que la superación de la ruptura sea más complicada

Esa obsesión por recibir un mensaje, una llamada, un mail… se convierte en delirio, en locura. El no saber, quema, corroe por dentro


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Pero por ponernos en el papel de abogado del diablo, para el «fantasma«, para el que desaparece, tampoco debe ser fácil vivir con esa culpa, con ese remordimiento o con esa conciencia de ser un vil y cobarde sujeto que no se atreve a enfrentarse a una realidad.

¿Has vivido algo similar? Pues has sido víctima de lo que se llama «ghosting», algo así como hacerse el fantasma para acabar una relación de la noche a la mañana, cortando todo tipo de comunicación

Los expertos en psicología advierten de que las consecuencias de esta práctica afectan a víctimas y a verdugos

El primero se queda con la autoestima por los suelos y atraviesa un cuadro de ansiedad que puede llevarle a caer en una fuerte depresión

El segundo, si la relación era prolongada y si de verdad ha sentido amor por esa persona, tendrá que hacer frente a los remordimientos y al sentimiento de culpabilidad por la manera cobarde de romper la relación

Hace unos años, la revista Elle llevó a cabo una encuesta entre sus lectores para comprobar si habían sufrido o no ghosting: un 26% de las mujeres y un 33% de los hombres admitieron tanto haber sido víctimas del ghosting como haberlo llevado a cabo.

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Según los expertos, «con las nuevas tecnologías nos hemos acostumbrado a deshacernos de la gente simplemente no respondiendo. Y eso empieza con los adolescentes, que crecen con la idea de que es posible que le envíen a alguien un mensaje de texto y que no reciban nada por respuesta«.

Esto provoca a su vez algo muy importante en las relaciones humanas: la desaparición de la empatía

 

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