La primera vez de… ¡Pablo Alborán!

José Gómez
Archivado en: Pablo Alborán  •  

Pablo Alborán acaba de cumplir 27 años y lo hace en un gran momento profesional. El artista andaluz se encuentra actualmente de gira por América presentando su último disco Terral que le ha consolidado como uno de los cantantes más importantes de la música en castellano pero… ¿cómo ha llegado hasta aquí?

La escalada hasta la cima del éxito no ha sido nada fácil. Pablo Alborán ha estado trabajando muy duro durante muchos años para saborear este sueño. Así, ha llegado la hora de descubrir los inicios en la industria musical del malagueño que nos ha conquistado a todos en los últimos años con grandes temas como “Solamente tú”,  “Pasos de cero” o “Quién”.

 

Corría el año 2008 cuando Pablo Alborán se subía por primera vez a un escenario para deleitar a todo el público presente en el Auditorio Municipal de Málaga con su gran chorro de voz. En aquel momento se hacía llamar Pablo Moreno (su nombre real es Pablo Moreno de Alborán Ferrándiz) y tenía tan solo 19 años.

Su primera actuación fue ante miles de espectadores acompañando a la cantante Diana Navarro en un concierto de la Feria de Málaga en el que ambos interpretaron juntos el tema  “Deja de volverme loca”. En aquel momento el aspecto de Pablo Alborán poco tenía que ver con el actual y es que el malagueño lucía la cabeza rapada y estaba muy delgado. Aquí os dejamos el vídeo de este momentazo que se vivió hace ocho años.

 

Os voy a presentar a un artista, alguien que tiene un corazón muy grande y que dentro de muy poquito va a demostrar el talento que tiene. Él compone la letra y la música de su canciones y esta noche ha querido complacerme y cantar conmigo”, fueron las sabias palabras que Diana dedicó a Pablo para invitarle al escenario y lo cierto es que la intérprete de “Mira lo que te has perdido” no se equivocó.

En menos de una década, Alborán ha conseguido hacerse un importante hueco en la música latina y hoy en día es un gran referente para muchos artistas que intentan seguir sus pasos. El malagueño es un buen ejemplo de que con talento, esfuerzo y constancia se puede llegar muy lejos.