Estilo de vida

¿Qué tipo de cliente de hotel eres?

28/12/2017, a las 18:03


Los recepcionistas lo tienen claro, podrían escribir un libro de 1500 páginas argumentando las cosas extrañas que les han pasado trabajando en los hoteles y nombrando los diferentes tipos de personajes que allí se han encontrado.

Y es que a las personas nos aparece nuestro verdadero «yo» cuando salimos de viaje, ya que nuestras manías se acentúan, nuestras emociones están más a flor de piel que nunca y a veces nos aparece una personalidad con la que jamás habíamos topado.

Fíjate en los tipos de turista más comunes que hay, seguro que te identificas con alguno de ellos.

Tipos de cliente de hotel

1. Ese huésped que ha viajado «por todo el mundo». Es su excusa para absolutamente todo lo que le ocurra en el interior de las paredes de un hotel, comparando cualquier cosa o hecho con lo que ha vivido anteriormente. ¿La finalidad? Escaquearse o quedar por encima del resto de personas como «viajero empedernido».

2. Su primera vez. En este caso podemos encontrar parejas jóvenes que se alojan por primera vez juntos en un hotel y les puede la emoción… o esas entrañables personas que nunca jamás han viajado y consiguen arrancar una sonrisa a los recepcionistas por «su poca experiencia».

3. El que ha pagado el desayuno bufé (como el resto de clientes del hotel). Este es el clásico cliente que al verlo piensas que es la primera vez que sale de su casa. Es esa persona que, al llegar al desayuno bufé, empieza a llenarse los platos de comida de modo que terminas sufriendo por su integridad física.

4. El que viaja con su perro. Afortunadamente, cada vez son más los hoteles que se unen a la moda de dog-friendly, aquellos que permiten que los amantes de los animales puedan llevarse a sus mascotas a recorrer mundo y poder dormir con ellos.

5. El que odia a los niños. Al igual que el punto anterior, hay muchos hoteles que aceptan perros pero…no permiten niños. En estos hoteles se goza de una mayor tranquilidad, y así las típicas personas que no soportan los gritos y las risas de los más pequeños descansan sin temor.

6. Los fumadores incansables. A estos poco les importa que en el hotel no se permita fumar, que sea un espacio sin humo o que les vaya a sonar la alarma haciendo que todos los huéspedes tengan que evacuar sin contemplaciones. Ellos seguirán abriendo su cajetilla de tabaco y fumando tranquilamente sin siquiera abrir las ventanas.

7. El que quiere saber la contraseña del WiFi. Tenemos que reconocer que este cliente prácticamente lo somos todos. No importa la edad, desde el niño de 5 años que lleva la tablet para jugar al Mario Bros hasta el señor de 85 años que desea ver en su móvil los mejores goles del Real Madrid…todos al llegar a la recepción pedirán, antes que la llave de su habitación, la clave del WiFi.

8. El que necesita grandes lujos para vivir. Da igual que haya pagado 50 € por una habitación en el extraradio de un pueblo, él va a un hotel y se cree el rey del mambo. Pide que lo despierten, que le cambien la almohada por una de plumón de oca, que le lleven un plato de jamón a las 3 de la mañana y que le traten de usted.

La impecable sonrisa del recepcionista

Pero, a pesar de que alguien insista en que tenía reserva en ese hotel cuando no es cierto, a pesar de que les pidan lo impensable y les hagan perder los papeles, hay cosas que siempre permanecen (y no es la clave del WiFi) sino la sonrisa del recepcionista que no sabemos que oscuros deseos guarda en su interior. Y tú, ¿ya sabes qué tipo de cliente eres?

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