Separación a partir de los 50 años ¿Por qué cada vez hay más parejas que deciden hacerlo después de toda una vida juntos?

anamas

Acabas de cumplir los cincuenta, tus hijos ya son mayores y se empiezan a ir de casa, tienes estabilidad económica y sin embargo, al quedarte de nuevo a solas con tu pareja  y descubres que ya no tienes nada en común con ella: optas por la separación

Un informe del Consejo General del Poder Judicial después del confinamiento las demandas de separación matrimonial se han disparado 16% y según datos del INE, más de 30.000 divorcios y nulidades matrimoniales se dan en esa franja de edad en España. Siendo la media de duración de esas parejas unos veinte años, pero ¿cuáles son los motivos?

Raquel Martín, psicóloga de Emotium en declaraciones a la revista Telva explica que «En el momento en el que se van los hijos, aparecen huecos que rellenar. Ha pasado el tiempo y la pareja se da cuenta de que se ha dejado de cuidar. Te preguntas qué te aporta la persona que está a tu lado, qué le aportas tú y hacia dónde vais. Ahí es cuando se crean muchos silencios»

Los motivos más frecuentes de una separación

Además de que en las parejas maduras que se separan «hay un desgaste de la relación, mucha falta de comunicación, un no me encuentro, un no me reconozco en esa pareja. La persona con la que se sentía afinidad, complicidad y bienestar, ha cambiado. O quien ha cambiado es una misma.»

Problemas económicos, infidelidades, el nido vacío (los hijos se van yendo del hogar), el deterioro de la relación y la reflexión de los cincuenta (haces balance personal y piensas hacia donde quieres ir), suelen ser las causas más frecuentes de las separaciones.

Tomar la decisión, qué debes valorar

Cómo toda decisión nunca se sabe si es la correcta, una separación siempre conlleva alguna pérdida. «Pero se busca generar más bienestar que el que tienes ahora. Hay algo con lo que no te sientes a gusto y a lo que tienes que poner solución. Lo que vas a ganar ha de compensar lo que vas a dejar», explica la psicóloga.

Al igual que aconseja que nos hagamos algunas preguntas muy sencillas pero que pueden ayudarnos ,¿Qué quiero ahora?, ¿Qué me une a esta persona?, ¿Cómo me veo sin pareja?,¿En qué medida me limita o controla?, ¿Cuál es el peor momento y cómo lo hemos superado?

Soluciones antes de dejarlo por imposible

Es normal intentar salvar la pareja  antes de tomar la decisión de separarse, aquí entran en juego la terapia de pareja. Este tipo de terapia aunque remueve mucho, puede ayudar a “que mucha gente se da cuenta de que se lleva bien y que ha estado al borde de separarse por un momento de desesperación, por no haber sabido cómo comunicarse, por no cuidarse, por abandonarse. A veces, se reconecta», cómo explica la psicóloga. E incluso “si se trabaja y luego se dan cuenta que lo han intentado todo, pero que han de dividir sus caminos, pueden quedar como amigos”

La psicóloga Ana Lucas Prieto, experta en terapia de separaciones, nos da algunas pautas para intentar no romper la pareja.

Lo primero, explica,  “es identificar qué le pasa a la pareja y, luego, cómo se siente, cómo afecta y qué necesita cada uno, individualmente. Después, ponerlo todo sobre la mesa.”.

Es importante cuidar al otro «La pareja está compuesta por dos personas y la puesta en común nos ayudará a saber cómo cuidar al otro. A veces, uno necesita más espacio y más tiempo o, pasar más tiempo juntos. Cada uno tiene necesidades diferentes y en la medida que las atendamos, será más fácil reparar la relación».

Otro punto importante es promover la comunicación, pero en calma. La idea es «poder hablar sin enfado, sin frustración», para recuperar la relación hay que limpiar y procesar los pequeños detalles que han deteriorado la relación en el día a día,  dice la psicóloga y cuando hayamos calmado la rabia y el rencor los gestos amorosos surgirán solos, apetecerá hacerlos, se recuperarán las ganas de compartir y de disfrutar juntos».

Si no podemos evitar la separación

Si es imposible solucionarlo y la separación es inevitable, debemos intentar que sea “de la forma más amigable, saludable y positiva posible». Además de planificar una vida agradable, para ello te servirá reconectar con aquellas cosas que habías dejado de hacer, quedar bien con la otra parte de la pareja, se abre una etapa diferente en la que puedes seguir compartiendo.

Es importante no machacarte con la culpa, no podemos obligar a nadie a querernos, proponte hacer cosas nuevas, conocer gente nueva y abrir tu círculo.

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