Haz plastilina casera de manera muy sencilla

Una manera sencilla y sobre todo ecológica de hacer plastelina

anamas

Jugar con plastilina desarrolla la motricidad fina de los niños y la creatividad además de la percepción del espacio. Si a tus peque les encanta jugar con plastilina, puedes hacerla tú misma en casa, incluso con ello, ya que además de fácil, no hace falta usar ningún tipo de calor, ni fuego. Y por si fuera no hay ningún problema si se la llevan a la boca porque ninguno de sus componentes es tóxico.

Simplemente necesitas agua, harina, sal, aceite y colorantes alimenticios. No sólo te servirá cómo plastilina, si tienes niños más mayores puedes hornear la pasta y crear colgantes, tazas o servilleteros.

Incluso podéis probar  diferentes texturas, si usas sal gruesa quedará la plastilina granulada y más lisa si utilizas una sal muy fina.

Plastilina casera, cómo hacerla

Para elaborarla necesitas tener,

  • 3 tazas de harina
  • 1 taza sal fina (cuanto más fina, mejor)
  • 1 taza de agua
  • 2-5 cucharadas de aceite (empieza añadiendo  por dos cucharadas)
  • colorante alimenticio, si quieres hacerlas de colores

Pon todo junto en un molde y mezcla bien. Mejor mezcla la sal y la harina y añade luego el aceite, el agua y el colorante. Si ves que te ha quedado muy dura añade aceite.

Otra opción es dividirla y añadirle colorante, el suficiente para que deje de manchar. Si usas cucharas, cortapastas o trozos de madera que sirvan como rodillo, podréis hacer formas diferentes con las que los pequeños estarán encantados.

De cara a Navidad, si la dejas secar al aire libre o incluso en el horno, puedes hacer bonitos adornos de Navidad. Existen además sellos metálicos o de silicona, que podéis encontrar en tiendas de cocina y repostería, con los que hacer bonitas formas.

Otra opción es hacerla con maizena y suavizante del pelo, así de sencillo. Aunque debes tener en cuenta que no es comestible por lo que no es aconsejable si tienes niños muy pequeños.

Es una plastilina suave, blanda y fácil de manejar pero cuando se seca se vuelve muy frágil por lo que no es aconsejable para hacer objetos. Se conserva bien envuelta en film transparente o en un recipiente hermético y puedes colorearla con colorante alimentario o témperas.

Para hacerla necesitas dos tazas de maizena y una de acondicionador del cabello y es tan fácil cómo mezclar ambos ingredientes y si ves que te queda muy líquida añadir un poco más de harina de maíz.

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