Por qué sería bueno retrasar 90 minutos la entrada al cole

Este es el resultado de un estudio llevado a cabo un estudio llevado a cabo en más de 3.600 alumnos de instituto suizos

Ana Más

Niños y jóvenes han sido dos de los grupos a los que sin duda más ha afectado la pandemia, los aislamientos y la enseñanza on line. Sin embargo no todo ha sido negativo, la nueva manera de hacer las cosas también les ha traído cosas positivas. Te contamos por qué sería bueno retrasar 90 minutos la entrada al cole

Esto es lo que se deduce al menos de un estudio llevado a cabo sobre más de 3.600 alumnos de instituto suizos y publicado en JAMA Network queha confirmado que durante el tiempo que tuvieron que dejar de ir a sus escuelas e institutos y cursaron sus estudios on line, los chavales ganaron una media de 75 minutos de sueño al día, algo que tuvo un impacto muy positivo en ellos.

Los autores explican en el estudio que la salud física y  la calidad de vida de estos jóvenes aumentó considerablemente y que su consumo de alcohol y cafeína se redujo significativamente.


Por qué sería bueno retrasar 90 minutos la entrada al cole de los adolescentes

Un grupo de jóvenes mira el móvil mientras esperan en una fila

Se les pasó una encuesta a todos los participantes y se compararon sus resultados con los de otro estudio parecido realizado en 2017. Lo que vieron los investigadores es que durante el periodo que estuvieron en casa, los jóvenes se despertaban unos noventa minutos más tarde de media y se acostaban unos 15 minutos más tarde de lo que lo solían hacer cuándo iban a clases presenciales.

Por eso los autores del trabajo sugieren que el confinamiento tuvo numerosos efectos beneficiosos para los adolescentes, que al encontrarse en mejor forma física, llevaron mucho mejor algunas de las consecuencias negativas del aislamiento.

Por esta razón los autores del estudio creen que es muy favorable comenzar el colegio algo más tarde por la mañana para mejorar así la calidad y cantidad del sueño de los adolescentes. Algo que además de beneficiar a su salud podría influir directamente en su capacidad para estudiar y concentrarse.

Diversos estudios anteriores defienden esta idea e incluso en algunos casos recomiendan empezar las clases en torno a las once de la mañana, un horario que se adaptaría mejor a los ritmos de sueño de los adolescentes.

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